Biografía

1914
José García Nieto nace en Oviedo, el 6 de julio de 1914, a las tres horas, en el nº 8 de la calle Portugalete (hoy Melquíades Álvarez nº 6).  Es bautizado el día 15 de julio de 1914 en la iglesia de San Juan el Real. Su padre, José García Lueso, que tenía la carrera de derecho, se dedica al periodismo, aunque también hace incursiones en otros géneros literarios. La madre  María de la Encarnación Nieto Fernández era maestra. 
La Academia de la Llingua Asturiana publica en el año 1998 una edición facsímil de una obra del padre del poeta, José García Lueso, con textos en prosa, poemas y una pieza teatral, bajo el título Les triquiñueles de Cuco, escrita íntegramente en asturiano.         
1916
La familia se traslada a Covaleda (Soria), donde el padre desempeña el cargo de secretario del Ayuntamiento.            
1923
Muere su padre, el 27 de febrero de 1923. Con su madre va a vivir a Zaragoza a la casa de un hermano de María de la Encarnación, que era militar. Estudia las primeras letras en el colegio de los Escolapios.  
1924
Al ser trasladado su tío a África, José y su madre van a vivir a Toledo con el abuelo materno, José Nieto Tejeiro, que es ciego, y otra hija de éste. García Nieto evoca la circunstancia de la ceguera en el poema "El Lazarillo" de Memorias y Compromisos. Referencias de su vida en Toledo aparecen en numerosas obras suyas y, particularmente en Toledo, Corpus Christi y seis sonetos, y Facultad de volver. Viven junto a la plaza de Zocodover, en la calle Santa Fe, nº 14. En Toledo permanecen hasta 1928. En esta ciudad vive José de los 8 a los 14 años. Lee a Alfonso Camín, Campoamor, Gabriel y Galán y otros autores, cuyas obras encuentra en la biblioteca de su padre. Por esta época escribe sus primeros versos.                                                                  
1929
Su tía se traslada a Madrid. Con ella van el joven José y su madre. Se instalan en la calle Ponzano, nº 32. Estudia bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media Cardenal Cisneros.
1931
Obtiene el título de Bachiller Superior en Ciencias.
1933-34
Lee constantemente. Frecuenta la biblioteca del Museo Pedagógico en la calle de San Bernardo. Se matricula en la Universidad para estudiar Ciencias Exactas. Prepara unas oposiciones para el Ministerio de Hacienda a las que finalmente no se presenta. Sin embargo, se presenta a otras del Ayuntamiento y obtiene plaza como oficial de secretaría en el Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa, donde trabajará desde el año 1936 al año 1939.
1935
En sus frecuentes visitas a las bibliotecas "descubre" la Antología de Gerardo Diego. A partir de ese momento comienza una nueva forma de escritura.
1936-39
Sigue trabajando en el Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa. En una ocasión, estando de guardia, es detenido. Tras varios días preso, es puesto en libertad sin cargos, pero queda cesante en su trabajo. Es movilizado. Se incorpora al batallón del Ministerio de Guerra. Por entonces conoce a Carlos y a José Luis Prado Nogueira, a Jesús Juan Garcés, a Jesús Revuelta....Se reúnen en casa de los hermanos Prado y en la de Garcés para hablar de literatura y leer versos. Pone prólogo al primer libro de Carlos Prado Nogueira titulado Canción sentimental. El batallón al que está destinado es trasladado a Valencia. En la capital del Turia vive varios meses. Regresa a Madrid. Vuelve a ser detenido junto a José Luis Prado. Permanece siete meses encarcelado. Cuenta estas experiencias en el libro Memorias y compromisos. Sometido a juicio es absuelto.        
1940
Se le restituye en su puesto como funcionario de Ayuntamiento hasta el 18 de enero de 1941, fecha en la que le conceden una excedencia voluntaria hasta el año 1951. Ingresa en la Marina en la Dirección de Construcciones Navales, hasta el 5 de febrero de 1952. Vuelve a la Hemeroteca Municipal el 5 de febrero de 1952. El 21 de febrero del mismo año se incorpora al Archivo de la Villa de Madrid.

En febrero publica su primer libro, Víspera hacia ti.  El poeta tiene veinticinco años. 

José García Nieto participa en la
"Peña Literaria" del Café de las Salesas.
1941
El 29 de octubre José García Nieto ingresa en la Sociedad General de Autores de España.
1943
El 13 de mayo aparece el primer número de la revista "Garcilaso", de la que García Nieto es fundador y director. La redacción se encuentra en la calle Fernando VII. Acude a la tertulia del Café Comercial en la Glorieta de Bilbao. Conoce a Rafael Sánchez Mazas, a Pedro Mourlane Michelena, a José María Alfaro, a Camilo José Cela...  Frecuenta el Café Gijón.

"La Revista Garcilaso". Artículo publicado por José García Nieto en El libro español. 1959

                                                                             
1944
Publica: Poesía, Versos de un huésped de Luisa Esteban y Tú y yo sobre la tierra.

En agosto viaja con Camilo José Cela y el hispanista Charles David Ley a las Navas del Marqués, donde pasan unos días. Este viaje da origen a su libro Versos de un huésped de Luisa Esteban.
1945
Publica Retablo de ángel, el hombre y la pastora y Toledo.

El Retablo.... fue estrenado el 29 de noviembre en el teatro Español de Madrid por la compañía del Teatro Español Universitario dirigida por Modesto Higuera.

Esas navidades José García Nieto felicita a sus amigos con un christmas en el que incluye uno de sus poemas.
1946
Se publica Del campo y soledad.

Ve la luz el último número doble de la revista "Garcilaso", el 35-36, correspondiente a los meses de marzo-abril. A partir de ese número la revista dejará de publicarse. En sus páginas José García Nieto acoge los poemas y textos en prosa de más de doscientos autores.
 
El día 19 de junio el director general de Propaganda Pedro Rocamora, descalifica a Camilo José Cela y a su obra La Familia de Pascual Duarte en una carta enviada al Director General de Prensa, Tomás Cerro.      
Acosta, Ricardo
Ady Endre
Aguado, Emiliano
Aguirre, José Fernando
Alcaide Sánchez, Juan
Alcalá, Nicolás
Aldana, Francisco de
Aleixandre, José Javier
Aleixandre, Vicente
Alfaro, José Mª.
Alfaro, María
Alonso, Dámaso
Alonso Alcalde, Manuel
Alonso Gamo, José Mª.
Angulo, Julio
Arco, Juan del
Asunción, Francis de la
Ayesta, Julián
Azcarraga, José Luis
Azcoaga, Enrique
Ballesteros, Pío
Barahona de Soto, licenciado
Barca, Roberto de la
Barcena, Remedios de la
Bermejo, María Teresa
Blasco, Ricardo Juan
Bousoño, Carlos
Buendía, Rogelio
Caba, Pedro
Cabañas, Pablo
Cabral do Nascimiento, Joao
Cano, agustín
Cano, José Luis
Cano Pato, Francisco
Carlos, Miguel
Castillo, Luis
Castillo-Elejabeytia, Dictinio del
Castro Villacañas, Demetrio
Catarineau, Dolores
Cayol, A.
Cela, Camilo José
Claudel, Paúl
Cobos, Alfredo de los
Cocteau, Jean
Collins Ammirato, Mary
Comet, Cesar A.
Conde, Carmen
Cordero y Palet, María
Cremer Alonso, Victoriano
Crespo, Alberto
Cruz Hernández, Miguel
Chamorro, Mercedes
Chicharro Hijo
Delgado, Jaime
Delgado Valhondo, Jesús
Díaz Hierro, Diego
Díaz-Plaja, Fernando
Díaz-Plaja, Guillermo
Diego, Gerardo
Diego, Luis de
Emmanuel, Pierre
Entrambasaguas, Joaquín de
Enzina, Juan del
Escohotado, Román
Escrivá y Cantos, Ángeles
Estelles, Vicente Andrés
Fernández, Miguel Carlos
Fernández Sayans, Marcelo
Ferreres, Rafael
Figueroa D'oliveira, José
Frutos, Eugenio
Fuertes, Gloria
Gallego Díaz, J.
Gamallo Fierros, Dionisio
Gaos, Vicente
Garcés, Jesús Juan
Garcés, Julio
García de la Barcena, Remedios
García Luengo, Eusebio
García Narezo, Gabriel
García Nieto, José
García Sanchiz, Fermín
García Suárez, Pedro
Garciasol, Ramón de
Gómez de la Serna, Gaspar
Gómez de la Serna, Julio
González, Félix Antonio
González, Fernando
González Estrada, Joaquín
González Mas, Ezequiel
González-Ruano, Cesar
Gracián, Alberto
Guarner, Luis
Gutiérrez Albelo, E.
Gutiérrez duran, V.
Gutiérrez Navas, Ana María
Hidalgo, José Luis
Hierro, José
Iglesias de la Casa, José
Jiménez, Juan ramón
Jiménez, salvador
Kipling, Rudyard
Laffon. Rafael
Landinez, Luis
Leal Insua, Francisco
Ledesma, Alonso de
Ley, Charles David
Lezcano, Pedro
Lezcano, Ricardo
Lizón, Adolfo
Longfellow
López Abellán, José María
López Anglada, Luis
Loredo, Francisco
Lorenzo, Pedro de
Luca de Tena, Cayetano
Luca de Tena, Torcuato
Luis, Leopoldo de
Llovet, Enrique
Machado, Manuel
Maldonado, Felipe
Manzano, Rafael
Marquerie, Alfredo
Marqués de Santillana
Marti Zaro, Pablo
Martín Patiño, Desiderio
Martínez-Barbeitio, Carlos
Martínez Cachero, José María
Maruri, Julio
Mateo, Lope
Mediano Flores, Eugenio
Medina, Gonzalo
Meléndez Valdes, don Juan
Monod, Francois
Montesinos, Rafael
Morales, Rafael
Muelas, Federico
Muñoz Rojas, José Antonio
Neicov, Teodoro P.
Nieto Iglesias, Carlos
Nora, Eugenio de
Ory, Carlos Edmundo de
Panero, Leopoldo
Pardo, Arcadio
Pardo García, German
Parronchi, Alessandro
Pemán, José María
Pérez Clotet, Pedro
Pérez-Creus, Juan
Pérez Delgado, Rafael
Pérez Martínez, Enrique (El ciego)
Pérez Valiente, Salvador
Pessoa, Fernando
Pimentel, Luis
Prado Nogueira, Carlos
Prado Nogueira, José Luis
Quevedo, Francisco de
Ramírez de Lucas, Juan
Revuelta, Jesús
Ridruejo, Dionisio
Rilke, Rainer María
Rimbaud, Jean Arthur
Rodríguez, José Julio
Rodríguez Spiteri, Carlos
Romero Moliner, José Manuel
Romero Moliner, Rafael
Romero Murube, Joaquín
Ruiz Iriarte, Víctor
Ruiz Peña, Juan
Salazar y Torres, Agustín de
Salomón, Carlos
Sánchez Coquillat, María Marcela
Sancho Ruano, Francisco
Santos Torroella, Rafael
Sanz Cuadrados, María Antonia
Segala, Manuel
Serpa, Alberto de
Sierra, Juan
Sierra, Rafael de
Solano, Juan
Sopeña, Federico
Sordo, Enrique
Storm, Theodor
Suárez, Eugenio
Suárez, Gonzalo
Suárez, Carreño, José
Supervielle, Jules
Torre, Alfonsa de la
Tosón, Shimazaki
Valderrama, María Luz
Valdivieso, M.
Valery, Diego
Valery, Paul
Valverde, José María
Valle, Adriano del
Vázquez Tirado, José Luis
Vega, José Mª de
Vega, Lope de
Vega Pico, J.
Vélez, Francisco de
Veres D'Ocon, Ernesto
Verlaine, Paul
Viejo, Eliseo
Villar, Amado
Vivanco, Luis Felipe
Yavorov (Peyu Kracholov)
1947
En enero sale el primer número de la revista "Acanto", suplemento de Cuadernos de Literatura, publicados por el C.S.I.C. A petición de Joaquín de Entrambasaguas, José García Nieto es nombrado director.

Se forma el primer grupo de poetas del Café Gijón , que pertenecieron a la "Juventud Creadora", entre los que se encuentran Rafael Morales, Pedro de Lorenzo, Rafael Montesinos, Francisco Loredo, Ramón de Garcíasol, Marcial Suárez, José Luis Prado Nogueira, Salvador Pérez Valiente, José García Nieto y los pintores Rafael Pena y Agustín Redondela.      
1948
Sale el último número doble de "Acanto", correspondiente a los meses marzo-junio, más un índice adicional conteniendo los índices de autores y materias de todos los números publicados.

El 19 de octubre, el teniente alcalde del Distrito de Buenavista de Madrid le concede el primer premio por su trabajo "Tríptico de honor de Nuestra Señora del Pilar".

El jueves 11 de noviembre, José García Nieto escribe en el periódico "La tarde" el artículo "S.O.S. por un Café, Café", en defensa del Gijón.
 
No; no es pueril rebeldía, de niños malcriados, por que nos quieren lavar las orejas. Se trata de algo que nos parece mucho más importante. Nos han anunciado unas reformas en el café Gijón. Pocos días hace que en estas mismas páginas se ha hablado de las horas literarias de este café; mejor aún: de la totalidad literaria de sus horas. Esto hace que podamos disertar ahora con un desparpajo inusitado y sin tener miedo a suspicacias sobre una encubierta publicidad. Además, hoy se trata de enfrentarnos un tanto con la empresa y sus amenazadores proyectos.

Madrid es una ciudad de características vagas, informes, diríamos que casi milagrosas. Cuando no hay paisaje hay manera; donde falta la historia palpitante se encuentra la renovada memoria; contra el documento o la prueba monumental aparece la más nueva categoría del gesto. Más Corte que cortijo. Y por Corte, cortés, que no quita lo valiente, y sabia, graciosa en su amaneramiento. Y esas maneras, esas sus buenas maneras se las dan o sus hombres, o sus calles, donde el aire goza y se libera como en pocas partes del mundo, o sus interiores, donde ese mismo aire se recorta también con los más sorprendentes encantos ambientales. Algunos de esos interiores más evidentemente conseguidos, más rigurosamente contrastados, son los de sus cafés. Pero los de sus cafés "cafés"- que si para tranquilidad del cliente se reitera la palabra cuando se quiere asegurar la calidad de la consumición, bien vendrá, de momento, adoptar la misma fórmula para garantizar la vitola del establecimiento-, no la de esos sustitutivos con los que no sabemos a que carta quedarnos. Porque estamos padeciendo una era febril de escayola monumental más o menos florida, que va a hacer que dentro de unos años, de muy pocos años, se nos caigan a pedazos las paredes, como ahora se nos cae el alma al ver lo poco que acertamos en ese dificilísimo arte, en esa delicadísima cirugía de la decoración. Y al café Gijón le está amenazando una de esas reformas que puede ser pérdida de muchas cosas para todos. Pérdida de la personalidad, por lo menos; y hasta pérdida del nombre ante las últimas exigencias de la novedad o de la ostentación. Yo os diré como ejemplo que, cerca de mi casa, hay una tienda que en mis veinte años de vida madrileña se ha llamado: primero, "Ultramarinos"; más tarde, tras la consiguiente reforma, "Comestibles finos", y hoy, sobre mármoles y lunas de sala de fiestas, se llama ya "Grandes Mantequerías".Pero si la obsesión de una tiendecilla, de garbanzos puede ser la de convertirse en un palacio del fiambre, donde el caviar se expenda en papel celofán con las manos del dueño impresas en buen oro, las aspiraciones de un café no deben nunca ser las de convertirse en una "boite". No, querido café Gijón, por muy "demodé" que usted se encuentre en las lunas de sus amables espejos. También están bastante estropeadillos la catedral de León y el teatro de Mérida, y todavía no se nos ha ocurrido transformarlos en un rascacielos y en una plaza de toros.

Si; yo ya sé que un café no es el Partenón; que acaso no merezca la pena pararse en estas cosas, pero insisto en que nuestra vida, nuestra vida madrileña y literaria, puede pedir que se defiendan sus esencias hasta donde lo humano nos lo permita. Claro que aquí lo humano acaso esté embarrado por esa enojosa palabra del negocio que antes hemos rozado y con la que tan poco nos gusta tropezar. Pero hasta ellos, hasta ese grupo de escritores que, poco a poco y a través de muchos días van siendo algo consustancial del café Gijón, han pensado alguna vez en cambiar de profesión, en salirse de sus casillas, y al día siguiente, con el nuevo afán de la nueva jornada, han vuelto con más ahínco a la tarea a veces ante esa estratégica mesa entre las dos ventanas, dejando que la luz de Recoletos llene de posibilidades las cuartillas. Así un café, tan obligado ya a tantas cosas, no debe morirse de celos por ser estadio de fútbol o cine de la Gran Vía. Porque, al fin y al cabo, dentro de cien años, todos calvos, y si el café ha perdido su nombre y su gracia, "si la sal ha perdido su sabor", ¿quién se los devolverá?... Sus hombres de hoy, sus amigos de hoy, habrán ido desapareciendo; se habrán perdido, buscando desalados por Madrid un lugar donde conversar, donde "quedarse", esto que va siendo tan difícil en nuestro ajetreado "no vivir". El antiguo café Gijón- transformado en Dios sabe qué- acaso se haya enriquecido, acaso se haya hundido bajo sus marmóreas presunciones, pero ya no será, como ahora, ocasión de amistad; de bullebulle juvenil y hasta de cuadros generacionales. Ya no "saldrá en los papeles". Y ¿quien sabe qué vale más?.

Hay que temer a la escayola, a la inestable y presurosa "barra", a las arañas de innoble vidrio. Todo eso puede llevarse una fisonomía, unas gentes, un estilo. Y, la verdad, no se puede derribar de un golpe algo en lo que intervienen tantas graciosas costumbres, tan diversas atenciones, aportaciones tan generosas. Todo lo que sobre esas mesas se ha escrito, cuando se ha hablado a su alrededor, tiene sus encantos casi ornámentable, transformadores y hasta eternos. Y si a las palabras se las lleva el viento, queda siempre el sitio desde donde fueron alzadas, y queda la memoria, y queda el sabor. Y queda ese apoyo imprescindible para la mirada cuando se vuelve hacia atrás buscando "lo que hemos sido".

(Viñeta de Esplandíu)
1949
José García Nieto y Eduardo Manzanos son autores de la adaptación cinematográfica, guión y diálogos de El alcalde de Zalamea y los ceden a Estudios Cinematográficos Roptence para el rodaje de la película del mismo nombre.
Para la felicitación del Nuevo Año, realiza una pajarita con unos versos en su interior.

El día 6 de febrero, los poetas pertenecientes a Alforjas para la Poesía, rinden un homenaje en el Teatro Lara a la Fiesta Nacional.
                 
1950
Obtiene el Premio "Adonais" el libro titulado Dama de soledad, firmado por Juana García Noreña. Aunque José García Nieto nunca lo reconoció como suyo, se sospecha no obstante que su autor, según las iniciales del nombre y apellidos de la ganadora, es el propio García Nieto.

Juan Ramón Jiménez escribe el poema "Eco de dama de soledad" con motivo del libro.

En este mismo año, realiza la colaboración literaria de la película Nuestra Tierra, del productor cinematográfico Eduardo Manzanos.

El domingo 7 de mayo un grupo de escritores entre los que se encuentra García Nieto, ofrecen en el Café Gijón un homenaje a Fernando Fernán-Gómez, por su labor artística y por su mecenazgo literario.

El 27 de Marzo se pone en escena la comedia La Villana de Vallecas de Tirso de Molina, adaptada por José García Nieto.

Obtiene el Premio de la "Vendimia Jerezana", por su obra dramática en verso, sobre la vendimia, Daño y buen año del hombre.              

Dama de Soledad


El libro está dividido en tres partes; un total de treinta y ocho composiciones, de las cuales, la mitad exactamente son sonetos.
Lleva por lema dos versos de Shelley que le dan título:
"This isle and house are mine, and I have vowed / Thee to be lady of solitude."

Pájaros bajo la lluvia


Los pájaros descienden al tejado
de mi casa vacía. Llueve. Choca
la lluvia con las cosas. Y en mi boca,
la sed, la sed del manantial cegado.

¡Quién fuera este temblor, este cuidado
del agua persistente en cada roca,
que convierte en frescura cuanto toca
y en el erial hace nacer el prado!

O llorar, o llorar hasta que mojen
mis lágrimas las piedras o los pechos
que un olvido mortal endureciera.

Pero, solos, mis pájaros se acogen
al más abandonado de los techos
porque alguien llueve y no soy yo siquiera.
1951
El 15 de octubre contrae matrimonio con María Teresa Sahelices Martín, en la iglesia parroquial de San Marcos de Madrid. Celebra la ceremonia el Padre Félix García. Entre otros testigos, por parte de la novia figura Camilo José Cela; por parte del novio, Gerardo Diego.

Se le concede el Premio Nacional de Literatura "Garcilaso" por su libro Tregua.

Es nombrado secretario general de la revista Mundo Hispánico del Instituto de Cultura Hispánica. Después pasará a ser subdirector y, más tarde, director.

Se publican los libros Tregua y Juego de los doce espejos.

En este mismo año la editorial Afrodisio Aguado da a luz en dos tomos (Primer libro de poemas, Segundo libro de poemas) todos sus libros publicados hasta ese año, excepto Tregua.

Los días 4 y 5 de junio José García Nieto junto con Camilo José Cela imparten en el Casino Obrero de Béjar, la quinta y sexta conferencias del ciclo organizado en honor de los socios de este círculo de recreo.

El día 6 de diciembre se pone en escena la comedia Entre bobos anda el juego en el Teatro Español, adaptada por José García Nieto.

El 21 de diciembre un grupo de escritores y poetas, pintores y artistas rinden a García Nieto un homenaje en el Café Gijón.                                                
1952
En enero aparece el primer número de "Poesía Española" de la que García Nieto es director.

El premio Nobel Juan Ramón Jiménez, envía su primer poema a "Poesía Española", para su número 100, elogiando la revista.

El 15 de mayo de 1952, Gerardo Diego escribe en el "Correo Literario" de Madrid un artículo sobre el libro Tregua de José García Nieto.

En 1952 José García Nieto y Manuel Pilares realizan el argumento, guión y diálogos de la película El andén, dirigida por Eduardo Manzanos. Los intérpretes de la película son: Jesús Tordesillas, Marisa de Leza, José Bódalo, José Luis Ozores, Félix Dafauce, Juan Calvo, Rafael Alonso, Miguel Pastor Matas, Teresa Gracia y Fernando Rey.

El día 6 de noviembre de 1952, obtiene el título de Periodista.

José García Nieto pasa a prestar sus servicios en la Hemeroteca Municipal en el Ayuntamiento de Madrid.                          
1953
El 25 de agosto le escribe desde Cádiz José Mª Pemán elogiando el libro Sonetos por mi hija.

El 21 de mayo Producciones Cinematográficas acepta el guión original de José García Nieto y Manuel Pilares de El cartero, película dirigida por Eduardo Manzanos.  
José Mª Pemán
Cádiz 25 Agosto 1953
Sr. D. José García Nieto
Madrid


Querido, admirado Pepe: Magníficos tus Sonetos por mi hija.

Arquitectura perfecta cada uno de ellos y la sinceridad más humana corriendo entre los reglones como el agua por la acequia.

Enhorabuena por los versos y por el motivo.

Un abrazo:

José María
1954
El 23 de febrero le escribe Juan Ramón Jiménez desde Puerto Rico elogiando los sonetos del libro Sonetos por mi hija. En la misma carta le propone la publicación del poema "Espacio" en "Poesía Española".

Es galardonado con el Premio "Tomás Morales" de Canarias, por su "Canto a Hispanoamérica desde el mar de Canarias".

Obtiene el primer premio en el Certamen Hispanoamericano de La Coruña por su poema "Galicia bajo la lluvia (Canto por Rosalía)" recogido más tarde en Geografía es amor.      
1955
Obtiene el Premio "Fastenraht" de la Real Academia Española por La red.

Se publica La red.
1957
Obtiene el Premio Nacional de Literatura por su libro Geografía es amor.

En febrero sale el número 62 de "Poesía Española".

En octubre comienza la segunda época de la revista con el número 63.

El 29 de abril recibe un homenaje en el Café Gijón.
                 
1958
El 27 de abril el Circulo Catalán de Madrid le concede el Premio "Englantina" por su poema "Canta el hombre de España".
1959
Publica El Parque pequeño y Elegía en Covaleda.
1960
José García Nieto es el autor del Pregón de las Fiestas de Navidad organizado por el Ayuntamiento de Madrid.
1961
Publica Geografía es amor.

La Fundación Juan March le concede una Pensión de Literatura para escribir La hora undécima.

El día 2 de abril se estrena en el Teatro Reina Victoria de Madrid, la comedia Romanoff y Julieta de Peter Ustinov, versión de José García Nieto y Charles David Ley.

Azorín le escribe el día 20 de noviembre elogiando el libro Geografía es amor.
1962
Publica Corpus Christi y seis sonetos.

José García Nieto compone "Coplas Perecederas y Clandestinas" para 'deleite de sus amigos' a la entrada del año 1962.

CORPUS CHRISTI Y SEIS SONETOS


CORPUS EN TOLEDO

Fue aquel día. Aquel niño fue. Tendía
sus lienzos, en el sol, el sol. Estaba
quieto el río, lentísimo, yacente;
enhebrando los puentes, muelle, el agua.
Castillos a la escucha. Ay, ¿hacia dónde?
Enhiesto San Servando, áureo Galiana,
torres con el gran tiempo recogido,
patios de soledad, cifra almenada.
Fue aquel día, aquel día. Puertas graves
y lúcidas abrían su mañana.
Fue aquel día, Señora de los Valles,
al otro lado del milagro alzada;
aquel día, Jesús sobre la Vega,
que la mano de amor desenclavabas;
aquel día con rosas de Casilda,
con oros de Ildefonso en las espaldas,
con la piedra de luz ante su Cristo
por los cascos del potro resbalada…
Fue aquel día. Y yo, niño, conocía
por vez primera a Dios. Y comenzaba
el misterio, el encuentro; oh sí, esperado
con la indecisa claridad del alba;
ya en el lecho despierto, ya vigía
de Dios, entre la sombra la mirada.

Entró la luz, y yo labraba cuna,
tela tejía, templo levantaba,
mesa cubría de ávidos manteles,
alimentaba en el hogar la brasa.
Fue aquel día teniendo todo el pecho
con un trigal naciente; toda el alma,
como un bosque de innúmeros caminos
y en la umbría, la miel ensimismada;
un bosque traspasado de resina,
un bosque con la hundida y fácil agua,
un bosque con los nidos palpitantes
y con la verde hierba intimidada.
En mí tenía a Dios por vez primera:
Dios origen, anuncia, forma, causa,
Dios quebrado por mí, para mí entero,
clave de mi infinita resonancia,
secreto de mi paso entre los hombres,
senda para mi pie facilitada.
Fue aquel día, y quemaba Dios delgado,
Dios vecino, mi Dios que en Sí se estaba.

Tenía yo en el tiempo, por fortuna,
la redondez frutal de aquella plaza.
Veía mis balcones en el aire
como una exaltación, una atalaya
para mirar a Dios desde su altura,
al Dios que descendía y se entregaba.
En el azul intenso algunas nubes,
portadoras de Dios y navegadas
por Dios, hacia mis puertos de ventura
dirigían su quilla inmaculada.
Era Zocodover un crisol vivo;
las calles, de violeta, despeñaban
ríos de sombra de las altas velas
-Toledo era una nave empavesada-,
que, heridas por el viento, dulcemente,
unían los tejados de las casas.
Todos los mediodías, estallando
de luz sobre la luz, se arracimaban;
todas las gracias de Toledo iban
pidiendo a Dios su apetecida gracia,
buscando a Dios, rendidas y tremantes,
soñando a Dios, humildes y unitarias.
Un arco, el río, con la plata viva;
una razón, la catedral flechada;
una paleta de amarillos cálidos
el Tránsito que el Greco transitaba;
un peto de guerrera piedra altiva
por los estribos y el arzón de Alcántara;
por San Martín, un cigarral bajando,
cantando y desgranando sus cigarras;
un momento posible de la espuma
jugando por los Baños de la Cava;
por San Juan de los Reyes, las cadenas
sueltas de amor y desencadenadas;
por los ojos del Tajo miradores,
el Miradero abriendo sus acacias,
y en las hoces, que al cabo se extendían
hacia las tierras rojas de la Sagra,
versos de Garcilaso sosegando
precipicios que Góngora cantara…

Fue aquel día, aquel día. El niño mío,
el niño yo, niño anhelante, estaba
sobresaltando de pasión las cosas
de la tierra de Dios, por Dios. La guarda
del corazón montaba su vigilia
y por los pulsos se me esperanzaba:
guerrero en una arena sin contrarios,
esperaba impaciente la batalla;
mesnadero de Dios, iba gozando
de mi mesnadería y mi mesnada.
El niño que yo era se sabía
Niño de Dios y, entre la gente, el ascua,
El incendio de Dios iba creciendo
Y en sus lenguas ardientes me estrechaba.

Allí estaba el Señor. La calle era
la residencia que Él glorificaba.
¿Qué hora puntual de Dios iba en mi pecho
creciéndome la fe entre campanadas?
¿Qué silencio del mundo quieto en torno?
¿Qué acogimiento en lo que contemplaba…?
Pasaba Dios; pasaba el árbol mágico
de la casa de Dios. Dentro, Él estaba.
El artificio escalador del oro
se sucedía y se multiplicaba;
se dividía para hacerse mínimo
cerca de Dios con su oración tallada.
Porfiados encajes de columnas
ascensiones en flor se disputaban;
todo el deslumbramiento no podía
entenebrar la cereal crisálida.
Dios era Dios; bullía entre los oros,
nacía entre los oros, derramaba
sobre los hombres gratitud. Dios era
Dios. Veía en mi Dios arder la llama.
Dios era Dios, y dentro de mi pecho
todo su incendio se justificaba.

¿Fue aquel niño, Toledo? ¿Es aquel niño
de ayer el que hoy pregunta, espera, pasa
junto a este amor que Tú, sobre los días,
creces, esparces, amaneces, lanzas?
¿La ciudad elegida, permanece
-Puerta del Sol y del Cambrón, Visagra-
cerrando, custodiando lo guardado
entre las primaveras renovadas…?
Y este hombre, mi Dios, y este Toledo,
heridos en el tiempo, di, ¿te cantan,
te tienen, como entonces, cobijado?
¿Qué es un hombre ante Ti? ¿Y un niño que habla?
Pasa de nuevo. Naces, oh Dios, siempre;
Niño Dios, Hombre Dios, sin cesar pasas.
Junio va hacia un estío toledano;
Son las doce de Dios en esta plaza.
Se abre mi corazón entre las ruinas
-oh, renacidas torres del Alcázar-;
libre mi corazón encarcelado
-oh, salvadora fe de Leocadia-;
vuelve a las venas el temblor antiguo,
vuelve la sangra que perdí –Posada
de la sangre, mi Cristo de la Sangre:
crucificada orilla de mi casa-,
y la voz que nació con aquel día
vuelve con aquel día a la palabra.
Dios está aquí. Mi Dios aquí me encuentra.
Dios está aquí. Yo soy el que aquí estaba.
AMIGOS DE LA INFANCIA

Son todos vuestros años la denuncia
de mi tiempo en la tierra, amigos míos,
orillas que recuerdo, deltas, ríos
donde el acabamiento ya se anuncia.

No hay elección posible; no hay renuncia
posible. No hay regreso de estos fríos,
aunque busquen los tristes ojos míos
la niñez que en los vuestros se pronuncia.

Y no soy yo. Sabéis que el retratado
es otro. Os esforzáis en ver copiado
aquél que fui en el aire de Toledo.

No busquéis más. No miréis. Os pido
que ceguéis en las sombras del olvido,
ojos que me asustáis desde mi miedo.
INVIERNO EN ZOCODOVER

No amar a nadie en esta tarde fría,
no amar a nadie, y de ternura
llenarlo todo, todo de amargura
por esta sed de amante todavía.

Plaza de mi niñez vieja y vacía,
donde mi triste corazón perdura,
como esa rama sensitiva y pura
que amenaza el invierno en su porfía.

No amar de amor a nadie. Y mirar cielos,
árboles y ventanas, techos, suelos,
donde el amor, amor, te sujetabas,

donde toda esperanza hallaba nombre.
No amar, y que en la tarde no se asombre
nadie… Zocodover, tú me mirabas.
1963
Publica Memorias y compromisos. Es galardonado con el Premio Internacional de Poesía "Portugal" por el conjunto de su obra.

Se estrena en el Teatro Español su adaptación de El lindo don Diego de Agustín Moreto.

El día 12 de mayo José García Nieto lee a las once de la mañana en la Plaza Mayor de Madrid el tradicional Pregón de las Fiestas de "San Isidro".

Francisco Umbral escribe el libro sobre José García Nieto José García Nieto: Semblanza directa y esquema biográfico.

MEMORIAS Y COMPROMISOS


COMPROMISOS ANTIGUOS

Tengo algunos antiguos compromisos de los que quisiera
liberarme ahora recordando.

Por ejemplo aquel con el niño pobre y no sé si mi amigo
de Covaleda solo y rubio y ralo de pelo atento ante la
nieve y nuestra puerta haciéndome envidiar su rueda
fresca con la llanta de corteza oscura y el corazón
amarillo hecha del tronco de un pino joven serrado
limpiamente.

O aquel con el perro que vigiló la muerte de mi padre y
se quedó luego mucho tiempo terco y gruñendo bajo
la caricia temblorosa en el mismo lienzo que sos-
tuvo la caja mirándome hondo y transparente y
acuoso mejor que yo le miraba.

O aquel con el asistente de mi tío a quien daba ver-
güenza mirar a las criadas y quería compartir
mi tristeza poniéndose muy serio después.

O aquel con la niña a quien quise regalar un frasco
de colonia que cogí vacío no sé dónde y que me
llenaron en la droguería mientras yo apartaba
los ojos del suceso y sobraba un poco y yo
creo que dije no importa y luego no se lo dí a
ella porque quedaba triste y feo en el estuche
viejo con tiempo y polvo entre el terciopelo
rojo que no fui capaz de adecentar.

O aquel con el titiritero de largo cabello nazareno
de cuya sangre espesa huí asustado y con asco
porque le salía de la boca.

O aquel con el muchacho que forcejeó conmigo
en lo alto de una peña cerca de San Servando
por evitar que yo colocara la bandera pirata
mientras otros le arengaban desde lejos y se
dejó vencer yo sé que se dejó en el momento justo.

O aquel con la morena bailarina delgada en la escalera del
carro de la feria sonriendo apenas cuando yo pasaba
después de las clases de la tarde y un día
separando la cortina con los dedos pintados cerca
de la cama donde dormiría y se alejaba.

O aquel con el librero de viejo que después que otros dos
se negaron aceptó los libros del curso ya aprobado
y me dio unas monedas y mi madre esperaba fuera.

Tengo algunos otros compromisos antiguos de los que no me
acuerdo y de los que entonces sé que no podré
nunca liberarme.
EL LAZARILLO

Mi abuelo estaba ciego.
¿Era noviembre...?
Pensaba yo en el árbol que él oía
en una contemplación desorbitada,
cuando alteraban los pájaros
las ramas chirriantes,
había sido árbol en su vida,
árbol en su juventud.
Salíamos siempre juntos.
"Sube", decía yo, al llegar a los escalones
del Arco de la Sangre...
Y luego: "Baja un poco". Era el bordillo
ya cerca de aquel banco de madera.
Él apenas hablaba.
Reñía con mi abuela por Don Carlos.
Mi abuela era navarra;
mi abuelo, liberal.
Cuando les escuchaba me parecía raro
que se casaran un día
y que llegaran a acostarse juntos
en aquella cama alta con hierros dorados,
para que pudiera nacer mi madre,
y luego yo...
Mi abuelo, para oírme, se inclinaba.
Había tenido los ojos azules.
Y yo, con una oscura y dirigida voluntad,
y una fe ciega -ciega-,
contaba exactamente aquellas gotas
con que le distríamos los ojos
blanquecinos y muertos
y muy fijos.
Mi abuelo no contaba cuentos.
Yo, sentado y muy quieto,
escuchaba con él las mismas ramas
violentadas desigualmente
por los inquietos gorriones.
A veces -cuántas veces-
en el otro lado del banco
una mujer y un hombre se estrechaban.
Si él se acercaba más,
la mujer le advertía.
El hombre, con un gesto, señalaba a mi abuelo
para tranquilizarla.
Era ciego.
Y ella, a mí.
Más tarde, entre los dos, una sonrisa.
Yo apretaba la manga
del abrigo del ciego,
que era gris, y era áspera, y me tapaba.
Y así algún tiempo...
"Hace frío, ¿nos vamos...?"
El hombre y la mujer se separaban,
cómplices de una espera
trémula y prometedora.
Mi abuelo, al levantarse,
tanteaba el respaldo del banco,
y acaso, torpemente,
rozaba aquella mano que abandonaba un punto
el hombro desprendido
de la temerosa muchacha.
Mi abuelo tocaba también
la tabla donde había estado
como si tuviera siempre miedo
de olvidar algo que nunca llevaba...
"¿Vamos...?"
La manga del abrigo estaba fría.
Yo escurría por ella la cabeza
para volver los ojos al banco
donde ya se juntaban
de nuevo las dos sombras...
"Sube un poco...", decía, mirando atrás.
Y luego: "Baja...", mirando atrás.
Y seguía mirando,
y me hundía mirando,
mientras pasábamos el Arco
que cobijaba a Cristo
y daba a nuestra calle.
Era como si la plaza se elevara
con aquellas cabezas
cortadas y fundidas...
"Es pecado, pecado", me decía.
Y mi abuelo: "¿Qué pasa? Me vas a hacer caer"...
Mi abuelo estaba ciego y no miraba.
SÓLO UNA FRUTA

Mis hijos son pequeños todavía.
Diariamente en la mesa,
llega la hora de la fruta,
y tengo que pelar una manzana
o una naranja.
Yo tengo prisa por terminar de comer.
Para mí la mesa suele ser una obligación
no demasiado grata.
Pienso que pierdo el tiempo
pelando esta manzana que miro silencioso.
Pero tomo el cuchillo y enseguida mi oficio
cobra una dimensión de no sé que importancia.
(Me acuerdo de aquel jefe que tuve
hace ya muchos años.
Era muy alto, y me parecía
menos hostil que otros.
Allá arriba, en las sienes, le brillaba
el blanco cabello inicial
como a ciertos actores de cine
de tópica atracción entre muchachas
aún adolescentes.
Tenía yo entonces poco mas de veinte años.
Y él hablaba así - mientras yo escuchaba -
con otros compañeros:
"Yo creo que el hogar
es sentarse a la mesa diariamente
y pelar fruta para cuatro"...
Otro día se murió;
sí, joven todavía.
Y cuando me dijeron que había muerto
yo solamente pensé en la mesa enorme de su casa,
sola con unos cuantos frutos
esperando aquel ademán cotidiano
y un débil malhumor que ya no volvería.)
Ahora, todos los días tomo el cuchillo, y tengo
que pelar la manzana o la naranja.
Me molesta, me aburre.
Siento que pierdo el tiempo,
que debo levantarme de la mesa
para hacer algo que creo más importante.
Pero me acuerdo de aquel hombre,
y cojo el cuchillo,
como agarrándome a la vida
que tengo todavía
entre estos niños y junto a estas frutas.
1936 - 1939

Como quien desatara ahora un paquete de cartas para decir
al nuevo amante "quiero que sepas que no me importa
nada el otro tiempo, que ya no hay huella alguna, que
ya no reconozco lo que me hizo sufrir" , abro aquella
ventana de la cárcel donde ni siquiera "la mentira y
la envidia" me tuvieron encerrado.

Yo sé lo que es el miedo, y el hambre, y el hambre de mi madre
y el miedo de mi madre; yo sé lo que es temer la muerte,
porque la muerte era cualquier cosa, cualquier equivocación
o una sospecha; porque la muerte era un accidente en la
primavera, una pared contra la ternura, un día con boca de
muerte, y dientes de muerte y esperanza mortuoria.

Yo sé lo que es enfermar en una celda, y defecar entre ratas que
luego pasaban junto a tu cabeza por la noche...

¿Qué me decís ahora los que creíais que sólo me han movido a
cantar los lirios de un campo imaginario, y la rosa de papel,
y la novia como Dios manda...?

¿qué me decís los que me visteis pronto limpio y peinado, como un
niño que quiere llegar con puntualidad al colegio sin que
nadie adivine el estrago de su corazón familiar?

Aunque también os digo que todo era hermoso cerca de la muerte
menos la muerte misma.

Respirar, y amar de lejos, y morder un pedazo de pan era hermoso.
Y era hermoso que me prepararan un hato de ropa limpia, y que
me hiciera llorar el olor que traían las sábanas.

Y todo era como nacer cada día, y cada día era más bello que la
propia esperanza, y reír tenía un valor más profundo que el
profundo pozo de la inquietud, que la oscura caverna de la
impotencia...

Gracias, Señor, por haberme dejado sin heridas en el alma y en el
cuerpo, por haberme dado la salida sin odio, por no tener
lista de enemigos, ni lugares donde llorar por el propio
desamparo...

Yo sé lo que es amor; de lo demás no sé.
Quito el balduque porque ahora es tiempo.
He leído en un periódico: "Voici enfin les lettres de Víctor Hugo
á Juliette Drouet".

Se abren ahora porque ya no importa.
Así yo quiero abrir mi corazón, desatando la cuidada cinta que le
rodeaba sin herirle, y quiero que leáis estas cartas antiguas
que el mar violento de mi patria trajo hasta el arenal de mi
juventud absorta e invadida.

Os juro que no hay una sola gota de sangre que haya querido
conservar fresca sobre el tiempo; que quisiera haberme
dolido más para ofrecer ahora reparación con mi olvido,
o mejor, con mi memoria reclinada en la triste memoria de
mi hermano, como aquel que en la noche del invierno se
junta al caminante, y no pregunta, y une su frío al frío como
alivio...? No oís cuánto he callado? ¿Qué piedra iba yo a
arrojar contra los añicos de vuestros cristales? ¿qué cuenta
podía pasar a los muertos o a los hijos de los muertos?

Ahora quito la cinta de las cartas. Leed; leamos. Son amor vencido.
Tiempo del corazón. Males del hombre. Golpes de España...
Quemo lo que es mío. Yo, solo, me he quitado "el dolorido
sentir".
                 
1964
El día 14 de mayo se publica el libro Poesía Hispanoamericana, del que son autores José García Nieto y Francisco Tomás Comes; el interés de esta antología estriba en ofrecer una visión de conjunto de la poesía de Hispanoamérica.
1965
El día 16 de Diciembre se le concede el titulo de Miembro Numerario del Instituto de Estudios Madrileños.
1966
El 9 de marzo es nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
1967
Se le concede el Premio de Poesía Castellana "Ciudad de Barcelona" por su libro Hablando solo.

El día 20 de diciembre de 1967, sale por primera vez de su marco del Teatro Lara "Alforjas para la Poesía". Este acto se celebra en el Aula de Cultura del Colegio de San Estanislao de Kostka. Reúne a los magníficos poetas alforjeros, capitaneados por Conrado Blanco, entre los que se encuentra José García Nieto.

Nombran a José García Nieto asesor de Programas Culturales de TVE.

El día 12 de febrero, José García Nieto participa en el homenaje a Rubén Darío.

El día 14 de diciembre, al celebrarse los veinticinco años de la publicación de La familia de Pascual Duarte un grupo de amigos rinde un homenaje a Camilo José Cela. José García Nieto edita cincuenta ejemplares con las palabras pronunciadas en el acto.            
1968
Se publica Hablando solo.

Es galardonado con el Premio "Meliá" de Periodismo.

El 15 de junio se celebra en León el XIX Centenario de la fundación de la Legión VII Gémina. Invitan a José García Nieto como Mantenedor de la Jornada Literaria.

El 3 de septiembre, el ministro de Educación y Ciencia le nombra vocal del Patronato del Museo Nacional de Artes Decorativas.

El día 18 de julio de 1968, se le concede la Orden del Mérito Civil.

El 15 de noviembre se presenta en el Teatro Español de Madrid la obra Las mocedades del Cid,  versión realizada por José García Nieto y José Hierro.

HABLANDO SOLO


CINCO HOMENAJES A RUBÉN DARíO

YA NO TENGO MIEDO

"Yo, siencioso, en un rincón
tenía miedo"
R.D.
No; ya no tengo miedo.
De noche,
algunas noches
hace mucho tiempo,
con miedo dentro de los ojos
y entre las manos encontradas solas,
y en los labios,
sin la oración de pronto,
sin el beso todavía,
creía ver vacíos gigantes
que avanzaban
y pasaban hundiéndome.
Y estar solo era peor
que temblar bajo la planta
de los que llegaban.
Era hace mucho tiempo;
quiero decir, ayer por la mañana,
no hoy por la tarde
en que, acaso,
se acaba mi jornada de hombre.
Entrar en la tempestad,
en el concierto,
acogerse a sagrado en la mano
del padre, mirar a la cintura
de la madre,
aún esbelta, caminar
daba miedo;
aunque era todo tan hermoso
en la propiedad de los otros
que pretender un pedazo
de actividad, de compañía,
era temeridad o sueño.
¿Con qué,
de qué armas echar mano,
cómo incorporarse a la fila
sin que se notara, escandalosa,
mi bisoña amargura,
mi incapacidad de llegar
a aquella marca mínima,
para tocar
el puesto ambicionado?
Fuera, las arboledas,
aunque sangrantes, pobladas,
florecidas, cerraban celosas
los innumerables caminos
al abridor inerme.
Era mejor quedarse sin entrar;
no pedir, no empezar nunca
a disputar,
a desalmarse amando;
era mejor quedarse allí
donde el vacilante susurro
de una preparada hojarasca,
tendida como cuna,
proporcionaba un poco de música
al tímido desamparado.
Pero ya no tengo miedo.
Aunque he salido, no tengo miedo;
aunque estoy en plena corriente,
con mi balsa medio hundida, y brillante
lúcida y desarticulada
por el furor del oleaje,
casi tocando el bajo fondo
de la arena sin nombre,
no tengo miedo,
o no tengo sentido del peligro
- sí, Dios mío, sí tengo -,
o la desesperanza
-!qué extraño!- me sostiene.
He salido;
había que salir
y darle cara a esto
que llamamos luz;
había que encontrarse con el día
solemne de los tributarios,
de los procesionales,
y de los disciplinantes.
Y aquí estoy en el centro
con la palabra en los labios
como una flor mordida con descuido,
o como el portor en el trapecio
que sabe que de sus dientes
puede pender la vida
de alguien.
No; no es soberbia;
tú me lo has enseñado,
tú que humilde o poderoso,
no sé,
has vencido después de tener miedo,
has dado confianza a los hombres
en este destierro inaudito.
No tengo miedo, porque basta
una palabra para andar,
para rezar,
para unirse a Dios
o a los siervos;
una sola palabra pronunciada
con fe
ahuyenta la soledad
en el cuarto oscuro del niño,
en el cuarto oscuro del hombre,
en el cuarto oscuro del mundo.
LOS SONETOS DEL HOMBRE QUE VUELVE LA CABEZA

A PALOMA

Hoy he visto en tus ojos, niña delgada y mía,
la oscuridad primera del amor, en sus fuentes,
una arboleda hundida, con cien ramos crecientes,
alzaba su esperanza dulcemente sombría.

En tus ojos estaba toda la lejanía
de mi niñez. Pasaban por ellos tiempos, gentes,
que tenía olvidados...Hija mía, ¿no sientes
en su noche la estrella que a mí me guió un día?

No; no sigas. Las sendas, cegadas de maleza,
te harán caer. Y quiero detenerte. Y no puedo.
!Qué poco vale el hombre que vuelve la cabeza!

Pero yo soy el daño, yo mismo la torpeza;
tengo miedo a mi sombra, tengo miedo a mi miedo,
a la herencia en tus ojos de mi propia tristeza.
         

Nota de los adaptadores

Dos comedias, acaso distintas por concepto y estructura, componen "Las mocedades del Cid", que escribió el valenciano Guillén de Castro, poeta y dramaturgo de "vivo ingenio", en palabras de Lope de Vega, que se gozó con su amistad y que en distintas ocasiones dio cuenta de su talento. Dos comedias que aquí se han unido -no sabemos si con censurable atrevimiento- para someterlas al tiempo habitual en una representación a la manera de las de nuestros días. La primera de ellas está sostenida y vertebrada por los amores del Cid con Jimena; la otra, se fortalece con el aura del Campeador en la rigurosa y varia coyuntura histórica por donde discurren sus hazañas. Dos períodos elegidos por el autor con sabia discriminación y en los que se valora de dos formas distintas la singular figura del héroe.

La habilidad del dramaturgo para arrancar de las mejores fuentes del Romancero lo que había de convertirse en sus manos en dividida y ponderada sustancia teatral, sabemos que le dio fama singular y que le hizo saltar más allá de nuestras atenciones nacionales. Corneille toma "Las mocedades del Cid", las lleva a su lengua, y toda una época del teatro francés va a girar alrededor de la invención del valenciano. Cuando Napoleón decía de Corneille: "Si él viviera, yo le haría príncipe", pensamos que era el espíritu de nuestro Cid, valorado por Guillén de Castro, lo que dictaba la frase del Emperador. Porque el autor de "Las mocedades" ha sabido dar realidad al personaje, vitalidad y gracia, que arrancan de una poderosa claridad expresiva. La acción lidia con la palabra en ambas comedias en una igualada contienda de difícil separación.

De aquí que pareciera arriesgado -y lo ha sido, verdaderamente- reducir y podar, sacrificar muchos versos, y aun algunos tiempos de la acción, en beneficio de la jornada normal de atención para nuestros espectadores. Sin embargo, hay en las dos comedias determinados trances y situaciones que discurren paralelamente a la línea dramática esencial, y de éstos hemos creído que podía prescindirse sin grave lesión para los valores últimos y totales. Así ocurría con ese inserto del "leproso", que quizá enojara por su dilatado tratamiento, o con las escenas del Rey Alonso y Zaída.

El verso de Guillén de Castro es siempre dúctil, musical y jugoso, pero de todos sus valores sobresale el de su limpia economía para servir con justeza al diálogo. Esto no quita nunca belleza ni fragancia al parlamento, y sorprende la facilidad con que el autor nos informa y nos suministra los "detalles exactos" sin descender de sus excelentes cimas verbales. Prescindir de muchas de estas gracias ha sido labor penosa y lenta; pero creemos que dé término adecuado donde se han cumplido nuestros propósitos. En esta reducción la figura del Cid puede asomarse al escenario con primeros planos de más acusado relieve que no nos dejarán perderle, que nos distraeran menos al mantenernos en su más estrecha circunstancia. La preocupación del autor por ser minucioso en el tratamiento de personajes, históricamente principales, pero dramáticamente accesorios, ha podido quedar sacrificada aquí para que el Cid mantenga la talla que Guillén de Castro supo darle en lo fundamental.

Así, los personajes y situaciones que permanecen pueden formar un coro más cerrado e intenso, y, en un espacio más corto, las dos comedias aspiran a incidir como unidad no facilmente separable. Muchas de estas libertades -de obligada servidumbre- están tomadas también pensando en la esfera de conocimiento sobre la que se actúa cuando el tema tiene una tradición y una densidad popular como el de hoy.

Sobre estas tímidas y provisiones explicaciones, que por ahora no se duelen excesivamente de los "desperfectos", queda la esperada y definitiva opinión de los que se disponen a ver y a escuchar.

JOSE GARCIA NIETO Y JOSE HIERRO

1969
El día 19 de octubre, en la 'Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Trujillo', pronuncia el Pregón del "Día de la Provincia".
1970
Se publica la obra Los tres poemas mayores, libro compuesto por El parque pequeño, Elegía en Covaleda y La hora undécima. Se publica también Facultad de volver, obra dedicada a la ciudad de Toledo.
1971
El día 1 de diciembre se concede a José García Nieto la medalla conmemorativa del IV Centenario de la Batalla de Lepanto.
1972
Obtiene el Premio "Hucha de Oro" por su cuento Teo y el autocar de las ocho quince.

El 28 de mayo realiza el Pregón de las fiestas del "Corpus Christi" en Villacarrillo.

Ese mismo año es nombrado "Popular del año" por el diario Pueblo.

La Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística nombra a José García Nieto socio correspondiente de esta Institución.        
El Jurado que concede la Hucha de Oro, a José García Nieto, por su libro de cuentos:
"Teo y el autocar de las ocho quince", estaba formado por:

Presidente:
Excmo. Sr. D. Emilio García Gómez, de la Real Academia Española.
Vocales:
D. Manuel Alcántara.
D. Vicente Botella Altube.
Dª. Carmen Conde.
D. Antonio Gallego Morell.
D. Francisco García Pavón.
D. Bartolomé Mostaza.
D. Ángel Palomino.
D. Agustín de Saralegui e Ibarra.
D. Antonio Vilanova.
D. Luis Ángel de la Viuda.
Secretario:
D. Francisco Fernández-Jardón.
Pregón de las fiestas del Corpus Christi, el 28 de mayo de 1972 en Villacarrillo, (Jaén).

"Corpus en Villacarrillo" es un grandioso poemario. Un libro de poemas en ocho partes, bien diferenciadas tanto en el contenido del mensaje como en la forma métrica adoptada en consonancia.

El 24 de mayo de 1997, en el XXV Aniversario del Pregón del Corpus Christi: "Corpus en Vilacarrillo", se le dedica una placa en la plaza que desde entonces lleva su nombre, en uno de los lugares más bellos de esta ciudad, donde se encuentra la impresionante iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

VIII

Ya sé dónde una torre se adivina
y tiene por bandera una campana,
y dónde se adelanta la mañana

a recibir a Dios cuando camina.

Ya pasa entre dos ríos la divina
fuente de sangre que por darse mana,
ya cerca la esperanza más lejana,
hecha rueda de luz y flor de harina.
Cuando en los olivares amanece,
ya trae por el trigal más amarillo
el nombre del Señor una paloma,

y entre las altas sierras ya se crece,
como un altar de amor, Villacarrillo:
el Balcón de la Luna y de la Loma.
1973
Se publican las obras Taller de arte menor y cincuenta sonetos y Toledo. Edición completa.

Obtiene el Premio de Poesía "Juan Boscán", concedido por el Instituto Catalán de Cultura Hispánica de Barcelona, por su libro Súplica por la paz del mundo y otros "'collages".

El 18 de febrero participa en el homenaje tributado por la ciudad de Villacarrillo a Conrado Blanco, celebrado en el restaurante Lardhy en Madrid.

En el mes de marzo José García Nieto dedica a Conrado Blanco el libro Nuevo Encuentro con Burgos.              
1974
Realiza colaboraciones semanales en la revista "Miss", con artículos dedicados a la mujer bajo el título "Mi querida amiga".
1976
El Ayuntamiento de Madrid le concede el Premio "Francisco de Quevedo" por su libro Sonetos y revelaciones de Madrid. 

En este mismo año se publica el libro.

SONETOS Y REVELACIONES DE MADRID


LA PALOMA EQUIVOCADA

A Rafaél Alberti.
Norte, sur, este, oeste... Una paloma
de otra torre venida, desnortada,
de balcón a balcón - tibia nevada -
lenta se esconde, tímida se asoma.

"No todos los caminos van a Roma",
piensa ya la paloma equivocada.
El poeta lo sabe. (!Casi nada
sabe el poeta ya del daca y toma!).

Pero a la nieve nadie la sujeta;
libre se cree, desde el tejado al plinto,
como si fueran sus caminos diarios.

Y esto no lo sabrá nunca el poeta
ni la paloma ni su laberinto,
sino mi corazón y sus contrarios.
SONETOS A LA ALAMEDA DE OSUNA

Le ha nacido un jardín en la cabeza
a la esfinge silente, arrodillada,
y un concierto de música dorada,
tras de la verja, sin cerrar, empieza.

Golpea otoño aquí. La fortaleza
del llamador no alcanza la posada.
"!Ah, de la casa...!" Y nadie. No, no hay nada
que despierte a la piedra en su belleza.

Desnuda espalda en la muchacha ungida;
hombros nunca vencidos por la muerte:
labios que han entregado un solo beso...

Tiene nombre quien nunca tuvo vida,
y el agua al repetirlo nos advierte
que eso es la gloria, y que el amor es eso.
SONETOS EN EL MUSEO DEL PRADO
EL GRECO


Desde niños nos hemos conocido.
Yo te tenía miedo. Eras la llama
de la muerte, el sarmiento, la retama:
siempre ardiendo de amor, siempre ofrecido.

Había visto a Dios por tí, transido,
hecho hombre por tí; roja la rama
de un árbol infinito, del que ama
muriendo y en la muerte halla sentido.

Hoy que te encuentro aquí, sigues clamando,
mueres para seguir resucitando
y más me dueles cuanto más te admiro.

Ya, de niños, nos vimos en Toledo.
Tú eras el cielo y te tenía miedo,
y hoy tengo miedo al cielo si te miro.
1977
Se publica Súplica por la paz del mundo y otros "collages".

Obtiene el Premio" Tercetos", por los poemas publicados en la Estafeta Literaria, nº 266, 15 de octubre de 1977, pág. 17.

El día 5 de agosto de 1977 obtiene el Premio "Alcaraván" de Poesía, por su poema titulado "La visión de Rilke sobre el Tajo", presentado bajo el lema "Puente de Alcántara".

El día 24 de septiembre obtiene el Premio "Fernán González" del Ayuntamiento de Burgos, por su inspirada composición sobre el tema "Cuerpo y Alma de Castilla".

SÚPLICA POR LA PAZ DEL MUNDO Y OTROS "COLLAGES"


VI
Desde el vértigo hablo, abandonado
casi por esa mano que sostiene
mi cuerpo en la ladera agotadora.
Mis pies resbalan en la piedra húmeda,
manchada con la sangre de los héroes.
Yo mismo araño el suelo, arranco piedras
y tierra, que ahora caen en mis hermanos.
En la mitad de la montaña hablo,
pidiendo luz que ya no pueden darme
las ventanas, los ojos de los muertos.
(Sobre el pretil de una azotea habían
puesto una piedra solimán. A ella
iban llegando todas las hormigas,
y, en probando a comer, caían muertas.
Y, como si enviaran mensajeras
a las que estaban como a media legua
y hasta un alrededor, para invitarlas
al solimán, veíanse caminos
llenos de ellas viniendo al monasterio).

Madre que caes, Ofelia niña, hija,
sombras del caracol, golpes sin música
de la campana hundida; catedrales,
barcos de sal, botellas a la nada,
desolación de las mensajerías,
sé que la voz no os llega que no sirve
decir los nombres del amor.

!Valedme!
Devolvedme la fe, la fe en el hombre,
la fe en el lobo, solo en el desierto,
criatura de Dios que acaso miedo
tiene del hombre y mata por el hombre.
Un corro de verdura había; tengo
la mirada en la casa que no existe,
las manos en la fuente que no vuelve,
y si la toco es sangre en las acequias.
No quiero ser el hombre; no, no quiero
ser el brazo que se arme contra el brazo,
el horror que entre horrores se confunda.
No quiero ser el pozo de mi mismo,
la herida de mi mismo desangrándose;
no quiero desertar del hormiguero
donde toda armonía se destruye,
toda belleza cae, toda estatura
termina ciegamente violentada.
No quiero ser el hombre si he de serlo
fuera del techo de la paz. El hombre
que por matar al hombre se ha creído
inmortal a las puertas de la muerte.
LA SOLEDAD DE UN ROSTRO

(Con versos de Luis Cernuda)
Todo está igual, aunque una sombra sea
de lo que fue hace siglos, mas sin gente.
Como contigo, un alba me rodea;
como a tu lado, oscura está mi frente.

Por otro cuerpo vas, por una idea
que tre su agudo rayo de repente,
y todo lo enriquece y lo verdea
al viento matinal, junto a la fuente.

Voy a tocar el agua, como un ciego
que sigue el muro del ayer, y luego
al ver mi rostro de hoy, hundido y triste,

cierro los ojos sobre el tiempo mío
para dejar tan solo en el vacío
brillar más puro el resplandor que fuiste.
1978
Obtiene el Premio "Ángaro" de Poesía (Sevilla) por Los cristales fingidos. Este mismo año se publica el libro.

Se jubila como archivero del Ayuntamiento de Madrid.

El día 16 de febrero, un grupo formado por más de treinta escritores, organizan un acto de homenaje a José García Nieto en Los Porches, en Madrid, al que asisten más de doscientas personas. El ofrecimiento corre a cargo José Hierro, gran amigo de García Nieto.

LOS CRISTALES FINGIDOS


JUEGOS ALLÁ ABAJO

Está sonando
una guitarra.
Muchachos
y muchachas,
cantando,
la acompañan.
Suben las voces
acordadas,
distintas,
hasta mi ventana.
Ahora son ciertos los cristales
por todo lo que separan.
Su juventud y su música
y mi música callada.
Aparecen las frescas
mejillas rosadas
bajo esta nieve
asomada
a las sienes del hombre
que se resiste a afrontarla
con la cabeza
alta.
Los muchachos hacen una rueda
y cantan.
De pronto la rueda
se para,
y alguien sale del corro
hacia una muchacha
a la que besa
en la cara
como en un rito, como en una
ceremonia sagrada.
No ceden,
no bajan
los ojos de él y de ella;
exaltan
el triunfo
que se alcanza
en los días que ya no vuelven nunca.
Las cartas,
precipitadamente servidas,
marcan
la cifra ciega
de la esperanza.
¿Qué sentirá esa boca
mañana?
Vendrán otras bocas
a besarla,
a hundirse como náufragos
entre la piel dorada.

Ahora sigue sonando
la guitarra
al lado del círculo.
Y nadie la salva,
nadie puede
salvarla
de su música
dramática.
Para el que mira
todo, allí abajo, canta.
Y aquí, en los cristales
ciertos, la mirada
del hombre
se afana
por llegar a la entrada
de la tienda prohibida
y levantada
ante sus ojos.
Todos parece que se aman,
y no lo saben, ni saben
que el solitario habla
desde una torre
alta,
ya casi
derrumbada.
El sabe bien que nadie escucha,
que a nadie importa su palabra.
LOS CRISTALES FINGIDOS

Aquellos lejanísimos cristales
¿se han roto, oh Dios, o se han oscurecido?
Entre sombras camina el que ha perdido
del cielo azul las únicas señales.

Ayer de mis más altas catedrales;
ayer del corazón y su sentido;
ayer de un sueño hermoso y compartido,
con Él siempre asomado a los vitrales,

¿qué fué del hombre, qué de aquel sustento
tan traído y llevado por el viento
con cada día de la primavera....?

¿O nada era verdad? Oscuro, oscuro,
golpeó el ciego impenetrable muro.
No era la luz, pero el cristal si era.
OTRA VEZ (I)

Otra vez, padre mío , en el recuerdo,
en la desolación del desterrado.
!Qué poco, padre mío, te he llorado!
Voy a pensar en tí...Dudo, me pierdo.

Me cobijo en un bosque sin salida.
!Gritad, pinos de Soria! Él nos espera
en no se que imposible primavera
donde el amor renacerá a la vida.

Renacerá a la vida, a la costumbre.
De tí me llegará la nueva lumbre
que libere al hogar de tanto frío.

Tú no me ves; no estás. Vuelve a nacerme,
vuelve con tu gran mano a adormecerme.
!Qué poco te he llorado, padre mío!
OTRA VEZ (II)

Escribo, los. Tres letras no son nada,
ni tres reyes, ni tres tabas de hueso,
ni los labios unidos por el beso,
ni los cielos que traen la madrugada.

¿Y esos cristales? Carne atravesada
por la espada de un sol sin voz ni peso.
Memoria del cristal...Decid ¿qué es eso?
Ruinas de una ciudad abandonada.

Abandonada, incierta por fingida.
Fingir, cuidar y sostener a un hombre,
impedirle que vuelva la cabeza,

hacia la vida. Pero ¿qué es la vida?
Los cristales fingidos de mi nombre
que apenas dan a un patio sin belleza.
 
1979
Se le concede el Premio Internacional de Poesía Religiosa "San Lesmes Abad" (Burgos) por su libro El Arrabal.

El Centro Asturiano de Madrid le concede la Manzana de Oro.

Publica un libro dedicado a José María Alfaro titulado: José María Alfaro y su retorno a la poesía.

El día 28 de septiembre participa en Lovaina en el Festival Europeo de Poesía organizado por el Ayuntamiento y la Universidad de esta ciudad.    
1980
Obtiene el Premio de Periodismo "Mariano de Cavia" por su artículo "Las dos plazas".

Se publica El arrabal.

El día 6 de febrero José García Nieto organiza una comida homenaje a Gerardo Diego en el Café Gijón.

El día 12 de febrero los Reyes de España inauguran la Exposición extraordinaria celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, como principio de los actos del Centenario (1880-1980).

El 25 de marzo ingresa en la Asociación Española de Críticos Literarios.

El día 25 de junio tributan un homenaje a José García Nieto en el Café Gijón.

EL ARRABAL


...Todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud".
JORGE MANRIQUE
ESTAS MANOS

Estas manos que tienen aún memoria,
que alojan la pasión y han provocado
un bosque, un fuego, un viento arrebatado
¿que son sino temblor, cárcel y escoria...?

Una tierra adelantan, una orilla
del arrabal, del terraplén oscuro;
arañan azucenas en un muro
de cal donde se asoma ya la arcilla.

Estas manos que alzaron la belleza,
que hicieron del amor su fortaleza
y eran la eternidad de un tiempo breve,

torpes, y abandonadas, y distantes,
pasan sobre la nieve, como antes,
y ahora saben del frío de la nieve.

II
En la tarea fuiste Tú el primero
y me dijiste: "Mira, este es el hombre".
Me diste la pasión y con su nombre
la posibilidad del alfarero.

Imagen era tuya y semejanza
de Ti mismo. Creé como creaste;
tomé del mismo barro que tomaste
y alcé una criatura a la esperanza.

Hace ya mucho tiempo. ¿Merecía
la pena hacerse dios de cualquier modo
para acabar en estos sueños vanos?

¡Qué hermoso fue crear cuando creía!
En mis manos estuvo el amor todo
y todo se me ha ido de las manos.
Esta muchacha y su hermosura antigua
y su ademán de enamorada calle
que va con las ventanas de sus ojos
hacia los arcos del amor triunfante,

¿de qué lugar del suelo se ha escapado?,
¿de qué reino en que estuve hace un instante?
Hace mil años ya, pero conozco
de su piel encendida las señales.

Pasa con sus navío por el agua;
abre sus velas; sabe de cien mares:
quieren dejarse hundir por su madera
y hacer brillar cien veces sus metales.

En la penumbra, un arenal sombrío
intenta recordar los cuerpos ágiles.
Aquí estaban un día, pero el viento
borró la oscura huella de la sangre.

la letra se refugia en la costumbre...
!Adelante los nombres; adelante!
¿Quiénes sois? ¿Dónde estáis, sílabas muertas?
Es memoria falaz la de la carne.

Esos cabellos sueltos, esos brazos,
esos pies que se hunden, leves, graves,
esa pierna que avanza irrepetible,
ese velado pecho inalcanzable,

¿qué tejados tendrán?, ¿qué fina lluvia
harán caer en un pinar sin nadie
dode algún corazón sienta sus pasos
y estremezca los nidos al mojarse?

Señor, Tú eres el agua que ha anegado
los caminos de oro en esta tarde.
Conocían mi huella entre los pinos
que conduce la noche al acercarse.

Tenía la belleza por fortuna;
tenía un cielo azul por hospedaje,
una plaza cuadrada con palomas
y un palomar donde habitaba el aire.

Arriba estabas Tú con la mañana
llena de sol. Tu mano, dulce y grande,
se apoyaba en los hombros de la tierra,
bajaba a mis balcones a tocarme.

Hoy se han oscurecido de repente
los troncos dibujados de los árboles
donde a tientas persigo inútilmente
el testimonio de las iniciales.

No ver. Y no tocar. ¿Y oír? ¿Quién habla?
O ¿quén calla?. El silencio es tu mensaje.
Eres Tú quien escribe lo no escrito,
Tú que jamás repites lo que sabes.
Aledaños de escoria - no escoriales -
la mano, férrea, inevitable, altiva,
llamando en una puerta siempre-viva,
siempre-muerta... !Qué cerca las señales

del Dueño que aminora los caudales
de aquél edén con flor que nadie liba,
con agua escasa, y mísera, y cautiva
de los siete pecados capitales!

El arrabal se crece en su estrechura;
toda ciudad y toda criatura
se presentan prohibidas y distantes.

Las banderas , rasgadas por el viento,
no son en las almenas del lamento
ni sombra ya de lo que fueron antes.
                               
1981
El día 5 de enero es galardonado con la Cruz del Mérito Naval.
1982
Es elegido académico de la Real Academia Española el 28 de enero. Ocupa el sillón "i" que dejó vacante José María Pemán.

Se publica en la colección Austral un volumen que contiene Tregua, La red y Geografía es amor.

José García Nieto es nombrado presidente del Círculo de Bellas Artes.

La Sociedad Ibero Americana de Escritores de los Estados Unidos de América, otorga a José García Nieto el Diploma de Honor, por su valiosa contribución a la literatura universal. Se hace la entrega en el VI Congreso Mundial de Poetas celebrado en Toledo.

El día 19 de julio se celebra en Toledo la inauguración del IV Congreso Mundial de Poetas. Lo preside la ministra de Cultura Soledad Becerril junto al titular de Educación Federico Mayor Zaragoza. En la mesa presidencial se encuentran José García Nieto, Matías Vallés, Rafael Alberti, Soledad Becerril, Mayor Zaragoza y Justo Jorge Padrón.
   
1983
El 13 de marzo lee su discurso de ingreso en la Real Academia Española: Nuevo elogio de la lengua española, escrito totalmente en verso. Le contesta Camilo José Cela. Se publica el discurso de ingreso.

En el mes de agosto se celebra el I Centenario de la Academia Venezolana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española. José García Nieto pronuncia el discurso de clausura.

Varios escritores españoles, entre los que se encuentra José García Nieto, esperan en el aeropuerto de Barajas para coger el avión siniestrado en Mejorada el Campo. La tragedia de Barajas

El 2 de diciembre la Real Academia Española nombra a José García Nieto vicesecretario de esta Institución.
CARACAS. 1883 - 1983

I CENTENARIO DE LA ACADEMIA VENEZOLANA DE LA LENGUA, CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

A continuación de los actos celebrados en Caracas, con motivo del Bicentenario del nacimiento de Bolívar, en los que tuvo especial relieve la presencia del Rey de España, ha tenido lugar el I Centenario de la Academia Venezolana de la Lengua, correspondiente de la Española.

La asistencia de representantes de las Academias del español fue total y brillante. Se reunieron dos miembros de cada una de las siguientes instituciones: Real Academia Española, Comisión Permanente de la Asociación de Académicos de la Lengua española, Academia Colombiana, Ecuatoriana, Salvadoreña, Chilena, Peruana, Guatemalteca, Costarricense, Filipina, Panameña, Cubana, Paraguaya, Boliviana, Nicaragüense, Dominicana, Hondureña, Puertorriqueña, Norteamericana, Argentina de Letras, Mexicana, Brasileña de Letras y Nacional de Letras de Uruguay.

El Presidente de la República, ofreció una recepción a los académicos y les declaró "Huéspedes de honor" a los representantes de las academias hispánicas.

Las sesiones de trabajo se llevaron a cabo con la asistencia masiva de los académicos invitados, distribuyéndose las tareas en comisiones designadas al efecto. Es imposible señalar los títulos de las ponencias debatidas, interesantísimas en aspectos y doctrina del cuidado y mantenimiento de la Lengua Española. En una de las comisiones de trabajo se hizo mención especial del mejoramiento del lenguaje periodístico a través de las numerosas agencias creadas por España en todo el ámbito hispánico. España estuvo representada por los académicos de Número, Antonio Tovar, Rafael Alvarado y José García Nieto. Invitada especial, por estar presente en Caracas la académica electa, Elena Quiroga.

Pronunció el discurso de clausura, en nombre de los académicos invitados el español José García Nieto, que ofreció un adelanto de su libro titulado "Sonetos Españoles a Bolívar". Aparte de las personalidades citadas asistieron a la sesión solemne, el ministro de Educación, Felipe Montilla, el Cardenal José Alí Lebrúm y el ex-presidente Rafael Caldera.
1984
El 31 de marzo se constituye en Madrid el "PEN Club Español", bajo la presidencia José María de Areilza, siendo vicepresidentes Luis Rosales y José García Nieto y secretario general Jorge Justo Padrón.

El día 12 de abril se celebra en Madrid el acto de entrega del I Premio "Continente" de Periodismo. El ganador es Jesús Torbado y asisten al acto Camilo José Cela, Vicente Cebrián, José García Nieto y el subsecretario de Cultura, Mario Trinidad.

El 18 de mayo la Real Academia Española nombra a José García Nieto miembro de la Comisión de Ciencias Humanas.

Es también elegido miembro de honor por la Academia Burgense de Historia y Bellas Artes.

El 29 de noviembre el Gobierno de Venezuela le concede la Orden de Andrés Bello en su Primera Clase, su grado más alto.
           
1985
El 13 de junio muere su madre María de la Encarnación.

Realiza en Ciudad Rodrigo el Pregón del "Carnaval del Toro"
1986
Se le concede el Premio de Poesía "Ibn Zaydun" del Instituto Hispano-Árabe de Cultura por su libro Galiana. Se publica el libro ese mismo año.

José García Nieto compone Chuflillas para leer en la comida del Director. Cuarenta ejemplares firmados, que entrega a los Académicos de la Real Academia Española.

El 26 de enero asiste junto a Camilo José Cela a la inauguración de la calle con el nombre del novelista en Peñalver (Guadalajara).

El 7 de febrero la Real Academia Española nombra a José García Nieto miembro de la Comisión de Publicaciones.

El 4 de diciembre la Real Academia Española nombra a José García Nieto bibliotecario de esta Corporación.

El 13 de diciembre, el Ayuntamiento de Fontiveros acuerda por unanimidad conceder el título de "Hijo Adoptivo" a José García Nieto.
 
1987
Se le concede el Premio de Periodismo "César González Ruano" por su artículo "Con Gerardo en el Café Gijón".

Obtiene también el Premio "Atlántida" otorgado por el Gremio de Editores de Cataluña.

Realiza el Pregón de la "XI Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid".
         
1988
José García Nieto obtiene el VI Premio Mundial "Fernando Rielo" de Poesía Mística con su libro Carta a la madre. Se publica la obra.

Radio Nacional de España le hace una entrevista con motivo de la celebración del centenario del Café Gijón. El 6 de mayo el Municipio de Pozuelo de Alarcón (Madrid) crea el I Premio Literario de Poesía "Gerardo Diego". José García Nieto es el mantenedor y presidente del jurado.

           

El académico y colaborador de ABC José García Nieto ha obtenido el premio Fernando Rielo de poesía mística, por su obra Carta a la madre, en su sexta edición.

Componían el jurado, Fernando Rielo, Jesús Fernández, Justo Jorge Padrón, Juan Octavio Prenz y Mario Petrucciani, y competían por el premio un total de trescientas veintidós obras de diez países.

Cinco fueron los libros finalistas, además del ganador: En la sangre del día, del argentino Horacio Armani; Navidad para Malaika, del francás Charles Carrere; La danza de Shiva, de Salustiano Masó: Fin de siglo, de Cristina Peri Rossi, y Atentado celeste, de Pedro Rodríguez Pacheco.

En la obra ganadora, afirma Rielo, "el poeta ha creado una ciudad con el mismo rigor que la desaparecida carta o cartua de la España fenicia: una civitas Mariae para monasterio egregio del insaciable abrazo".
Antonio Moneu hace una entrevista en Radio Nacional de España a José García Nieto, sobre el centenario del Café Gijón.
1989
Publica Mar viviente, edición no venal en pliegos de amplio formato, compuesta de 24 sonetos.

El día 18 de diciembre es nombrado secretario perpetuo de la Real Academia Española
José García Nieto es el Pregonero de la Semana Santa de Alzira.

En ese mismo año compone Poemas para leer en la comida del Director. Edita cuarenta ejemplares firmados, que entrega a los Académicos de la Real Academia Española.

El día 21 de mayo José García Nieto lee en la sede de la Real Academia Española el discurso de ingreso de Antonio Machado; responde en nombre de la RAE el director de la misma, Manuel Alvar.

La Academia de Venezuela presenta a José García Nieto como candidato al Premio Cervantes, junto a Arturo Uslar Pietri y Vicente Gerbasi.

MAR VIVIENTE


MEMORIA DE MI MADRE DESDE EL MAR

Si miro el mar ahora está tu pura
mirada en ese rostro amplio y sombrío;
plata y azul, y niebla sobre un rio
que alcanza ya su desembocadura.

Plata y azul. Y niebla que perdura
sobre mi corazón muerto de frio,
extraño a los rigores del estío,
sin más calor ni luz que su amargura.

Si yo durara como el mar y viera
en mi espejo tus ojos y pudiera
conservar algo tuyo todavía...

Pero mi mar termina en esta arena
y tú no durarás más que mi pena.
¿Que será de nosotros, madre mía?
SE PIDE EL SILENCIO DEL MAR

Esto son mis memorias, mis afanes,
mis confesiones hasta donde puedo,
lances de mucho amor y de algún miedo,
esfuerzos de pigmeo entre titanes.

Me dieron unos peces y unos panes:
unas palabras. Y alguien con el dedo
pronto me amenazó. Estaba en el ruedo
mi carne entre los dientes de los canes.

¿Son otros o los mismos todavía...?
Siguen ladrando... Y él no les hacía
nada... Con palos y con cuerdas pegan.

Enséñame a callar como tu callas,
oh mar, en el silencio de tus playas.
¿Son galgos o podencos los que llegan?
NEGACIÓN DE LA AURORA

Yo sé que es una música lo primero que llega;
luego es una palabra que apenas dice nada;
pero en ella ya esconde su luz la madrugada
y, vidente, se eleva desde la noche ciega.

Tú eres, mar, como un manto que se abre y que despliega
su soledad e invade la mía abandonada.
Yo fui el dueño de oro de la espuma rizada,
el dios crédulo y puro de la orilla andariega.

Vuelve a la piel la linde de aquella carne hermosa
donde el sol persistía con su lumbre celosa
y escribía belleza donde ya estaba escrita.

No amanezcas, oh mano, que todo lo desnuda,
y tú, palabra mía, quédate siempre muda
y que la muerte exalte tu apetencia infinita.
"DEL CAMPO Y SOLEDAD"

Del campo y soledad dije algún día...
de soledad y mar hoy me rodeo;
pero en el campo aquél pienso y me veo
cerca de aquellos pinos todavía.

Lejos ya el joven corazón tenía
la misma soledad, y soy el reo
de amor que entonces era, aunque no creo
en muchas cosas en las que creía.

Venid, pinos, al mar; palos mayores,
creced en mis navíos interiores,
que van confusamente a la deriva.

Todo es inalcanzable entre la bruma:
sobre el acantilado, la alta espuma,
y ayer, la cumbre con la nieve altiva.
EL RELOJ DE ARENA

Mis palabras se van como esta arena
por el paso sin luz de la garganta
que estrecha su caudal y que decanta
las horas, los silencios, la condena...

Las cuentas interiores de la pena
no le dejan espacios al que canta,
y hay un cristal que fija y abrillanta
y vuelve a unir lo que desencadena;

eslabones del alma fría, roja,
midiendo por instantes la congoja
para desembocar en lo sabido.

Se colmaba en lo alto con la vida
y ahora cae sin cesar, lenta y suicida,
en el pozo insondable del olvido.
   
1990
El Ayuntamiento de Oviedo le dedica una calle con su nombre.
La Parroquia de San Juan el Real (Oviedo) le nombra Hijo Predilecto el día 19 de junio con motivo del Pregón que había pronunciado en las "Bodas de Platino del Templo".

El día 27 de febrero se presenta en Oviedo (Caja de Ahorros de Asturias) el libro La mirada poética de José García Nieto del que es autora Rosario Hiriart.

En enero de este año José García Nieto compone Letrilla..., para leer en la comida del Director de la Real Academia. Edita cuarenta ejemplares firmados, que entrega a los Académicos.

                                 

En la sesión extraordinaria celebrada por el Pleno del Ayuntamiento de Oviedo, el 7 de marzo de 1989, se adoptó el acuerdo de asignarle el nombre de una calle a D. José García Nieto.

El alcalde era D. Antonio Masip Hidalgo, y el secretario general del Ayuntamiento, D. José María Clavera.

El día 27 de febrero de 1990, José García Nieto descubre la placa de la calle con su nombre. Autoridades de muchos campos sociales se dieron cita en la Bolgachina (en donde está su calle).
El primero en intervenir en el sencillo pero emotivo acto de inauguración fue el cronista oficial de Oviedo, D. Manuel Avello, a continuación el profesor D. José María Martínez Cachero y el alcalde de Oviedo D. Antonio Masip.

José García Nieto leyó un poema compuesto para tal evento titulado:

"Versos al cabo de mi calle"


Amigos míos...¿Cuántos...? Tantos
altos corazones amigos,
adelantados de mis Asturias,
islas, avanzadas, estribos,
de mi labor, de mi esperanza,
digo por vosotros cuando digo.
Me disteis la primera palabra
y en ella pienso cuando escribo.
Sé que no he sabido llevarla,
abanderada, a su destino.
Creo porque creéis en ella
y en vuestra voz me justifico.
No es una joya lo que tengo;
es un hábito, es un vestido,
una piel en que, poco a poco,
me escondo, me desnudo, me ciño...
Os merecéis mucho más
de lo que he puesto en el platillo
de la balanza. En el otro estáis
vosotros, espejos, testigos
Cercadme, descifradme, alzadme;
en vuestro peso está mi designio.
Soy lo que sois y me habéis hecho
más entero con vuestro estímulo.
No me dejéis para que dure
más lo que es más vuestro que mío.
Como todas las rosas son la misma rosa
y nuestros prados son el prado íntimo
y nuestras montañas la montaña
donde ensaya Dios su infinito,
así vosotros sois hoy uno
y os hacéis hogar y camino;
suena mi paso en otros pasos
porque estáis vosotros conmigo.
De nuestras playas más hermosas
un poco de arena habéis traído
a esta distancia con palabras
que vais a decir, que ya habéis dicho,
con las que me siento más alto,
pero bien sé que no soy digno.
Son muchos años ante algunas puertas,
bajo algunos dinteles propicios,
sobre algunos umbrales hostiles,
los que habéis mirado y compartido.
Sin estar cerca nos tocábamos,
nos soñábamos, nos veíamos,
porque éramos de aquella tierra
apasionados peregrinos.
Esquilas somos de aquel valle,
romeros somos de aquel río;
el recuerdo es agua que llena
el pecho de tiempo y de ritmo,
y por vosotros recupero
lo que hay más allá del olvido.
Dadme la mano, conducidme
de nuevo. Yo soy aquel niño,
aquel fruto de aquella rama
antes de tiempo desprendido.

Mi calle ya no es mi calle,
caminito de San Juan,
en una tarde de julio
me llevan a bautizar.
Agua bendita en mi pelo;
en mi labio, amarga sal,
y el principio de una hoguera
dentro del pecho mortal;
si alumbraba con el día,
de noche lucía más.
Aunque las altas estrellas
le robaban claridad,
a lo largo de los años
nadie la pudo apagar;
hojas y sueños y versos
la vienen a alimentar.
Mi calle ya no es mi calle,
ya nadie la llamará
como entonces la llamaban
las gentes de mi ciudad.
Las campanas de la iglesia
-¡quien las volviera a escuchar!-
decían "amor, amor"
por decir "tan-tan, tan-tan".
Las campanas de la iglesia
suenan ya en el arrabal.
Para que un fuego se apague
lo mejor es esperar.

Sí, sí, llevadme de la mano,
ahora que de nuevo vacilo;
el denso bosque innumerable
que sois hace que el árbol mínimo
participe de vuestra sombra
y se ampare en vuestros cobijo.
Amigos míos, alas de oro,
vuelos que acabáis en el nido
de mi corazón sin palabras,
mi tacto os ha reconocido.
Mi mano pasa por la piel de Asturias
y vuestro relieve es el mismo.
Estáis aquí. Parece mentira.
Estaba solo y estáis conmigo.


Desde la calle de José García Nieto se contempla, en su frente izquierdo la sierra del Aramo, y a su derecha el nuevo parque de invierno, coronado por el monte Naranco.
1991
Publica el poema inédito "Soneto a Madrid" incluido en el libro Madrid: Historia. Arte. Vida, editado por el Consultor de los Ayuntamientos y de los Juzgados (pág. 19), con motivo de la designación de Madrid como Capital de la Cultura para 1992.

SONETO A MADRID


Centro de España, corazón, latido
de fecundas y unánimes orillas
almena singular de las Castillas,
faro de luz, señero y repartido,

eres un libro abierto y ofrecido
-siete estrellas, setenta maravillas-;
sabe bien a qué altura creces, brillas,
quien con amor a diario te ha leído.

Corte con lu lección de cortesía,
tesoro de tu sol a mediodía,
y en los ocasos con tus oros viejos...

Madrid, no rompeolas, atalaya,
ciudad para vivir donde las haya
y evocación de un sueño si estás lejos.
1992
El 16 de junio el Instituto de Cooperación Iberoamericana rinde un homenaje a José García Nieto, con lectura de sus poemas por Fernando Beltrán, Joaquín Benito de Lucas, Pureza Canelo, Miguel Galanes, Antonio Hernández, Francisco Loredo y Rafael Morales. 

El 23 de junio, en la Clausura del 40 Curso del Aula de la Tertulia Literaria Iberoamericana, en el homenaje tributado a José García Nieto, Camilo José Cela dice: "Nos encontramos ante el más importante poeta de la lírica española de la posguerra". Intervienen en el acto Fernando Fernán-Gómez y Rafael de Penagos.

El 17 de junio el Aula Literaria "Gerardo Diego", de la Concejalía de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, organiza un acto de homenaje a José García Nieto.

Se publica el libro Homenaje a José García Nieto (Madrid. Ed. del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón), donde se recogen veinticinco colaboraciones de otros tantos autores participantes en este acto.

El día 19 de Noviembre, una enfermedad le obliga a dejar su cargo de secretario de la Real Academia Española.        

Garcilaso y su nieto


Con este título encabezaba Gerardo Diego, en 1952, una de sus frecuentes colaboraciones para radio Nacional de España en su programa "Panorama Poético Español" destinado a Hispanoamérica. El artículo, escrito con ocasión de la concesión de dos importantes premios nacionales a Luis Rosales y José García Nieto, decía:

"Quedábamos, pues, en que José García Nieto va a ser el único Premio Garcilaso. Tratemos entonces de explicar quién es José García Nieto para los que escuchando al otro lado del atlántico no es fácil que se asomen al Café Gijón.

José García Nieto es un poeta eternamente joven en su poesía tersa y en su aspecto terso. Creo que en este poeta de 37 años la tersura es la cualidad predominante. Ni nudo ni una aspereza en su trato, en su ropa, en su amistad o en su gesto. Limpia ha sido su ejecutoria y siempre ha llevado y lleva Garcilaso su ademán, su delicadeza, su ritmo con idéntica elegancia y condescendiente camaradería. Durante varios años dirige la revista "Garcilaso" por él fundada. Ahora reaparece dirigiendo otra revista de poesía que será como aquella inolvidable un claro espejo de la poesía española. En "Garcilaso" colaboramos todos y si alguno dejó de hacerlo no sería por falta de su capitán que a todos invitó y acogió en sus páginas. La colección de la revista "Garcilaso" resulta imprescindible para el que quiera estudiar el momento de nuestra poesía en el trance de acercarse al medio siglo XX".

Después de recordar las polémicas y ataques a "Garcilaso" de "los que creían que el ademán, el gesto del poeta de nuestro tiempo no podían ya ser tan finos, tan delicados, tan corteses ni su verso tan terso, sino que su conducta social y verso apasionado se habían de encrespar enfurecer a compás de las crueldades, miserias e infamias de los tiempos guerreros, subversivos y políticos que atravesamos", prosigue "José García Nieto trabajaba, pulía sus versos con alma, iba poco a poco conquistando su más profunda y clara intimidad y tan sólo respondía a las furibundas catapultas de sus adversarios con la ballesta o el arco de la caricatura benigna y elegantísima".

Si ya en Mayo de 1947, en una conferencia leída en Roma, hablaba Gerardo Diego de "la elegancia, tersura, ternura del garcilasiano José García Nieto", en 1973 escribía en ABC comentando su libro "Taller de arte menor y cincuenta sonetos":

"Que mal se le ha comprendido al poeta de "Memorias y compromisos". Por ejemplo, de este último capital libro, qué pocos se acuerdan , cuántos voluntariamente y de mala voluntad se olvidan. García Nieto es un poeta perfecto, he dicho antes. Añadiré que es un poeta de maravilloso don melódico y de una flexibilidad y capacidad de modulación inagotables. El es siempre él. Cómo evitarlo. Un día habrá que estudiar en serio, pero que muy en serio a este poeta tan serio, tan formal e informal, tan grave y hondo y tan leve y hasta burlesco a su hora. Se verá entonces que en la poesía religiosa española José García Nieto logra un acento nuevo y una constante sorpresa de procedimiento, de enfoque y de conclusión. Y en la poesía de verso libre y forma más libre, hasta casi el sobrerreal desvarío, nos descubre zonas del yo y del nosotros absolutamente inexploradas por los más arriesgados buzos de la marina tiniebla".

Sólo me queda añadir a estos abreviados testimonios de admiración de mi padre hacia el hombre y el poeta, la gratitud de toda nuestra familia por su amistad y generosidad.

Elena Diego

Participaron:

Pureza CANELO

Joaquín BENITO DE LUCAS

Santiago CASTELO

Antonio COLINAS

Manuel CORTIJO RODRÍGUEZ

Pedro A. GONZÁLEZ MORENO

Rosario HIRIART

Francisco LOREDO

Pedro de LORENZO

José GERARDO MANRIQUE DE LARA

Manuel MANTERO

Isabel MONTEJANO MONTERO

Rafael MONTESINOS

Rafael MORALES

José Luis MORALES

Alfonso PASCAL ROS

Lila PERREN DE VELASCO

Cesáreo RODRÍGUEZ-AGUILERA

Elena SORIANO

Sagrario TORRES

Juan VAN-HALEN

Delfín YESTE
1993
El alcalde del Excelentísimo Ayuntamiento de la capital de España le concede la Medalla de Oro de la Villa de Madrid.    
1995
El día 11 de octubre se edita el ciclo "Canciones de Valldemosa" donde se incluye el poema de José García Nieto "Jardín de Valldemosa" . El autor de la música es el compositor Antón García Abril.  
1996
Obtiene el Premio Cervantes de Literatura, máximo galardón de las letras hispanas, por el conjunto de su obra.

Este mismo año la Fundación Central Hispano publica, dentro de su colección "Obra Fundamental", la mayor antología poética de José García Nieto editada hasta el momento, bajo el título de Poesía, con introducción, selección, cronología y bibliografía a cargo de Joaquín Benito de Lucas. La presentación tiene lugar en la sede de la Fundación con la intervención de José Hierro, Joaquín Benito de Lucas, Víctor García de la Concha y Camilo José Cela. El poeta José Hierro resalta en su intervención: "...¿A quién no abrió las puertas de la poesía José García Nieto...?
1997
El 23 de abril Su Majestad el Rey Juan Carlos I, le hace entrega en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares del Premio Cervantes. El discurso de José García Nieto es leído por el poeta y catedrático Joaquín Benito de Lucas.

El día 5 de febrero el Ayuntamiento de Madrid tributa un homenaje a José García Nieto con motivo de la concesión del Premio Cervantes, en el Centro Cultural de la Villa. Intervienen Juan Van-Halen, José Hierro, Elena Diego, Leopoldo de Luis, Luis López Anglada, Joaquín Benito de Lucas, Pureza Canelo y Rafael de Penagos. Coordina y presenta Fina de Calderón.

El día 24 de mayo, en la ciudad de Villacarrillo (Jaén), dedican su nombre a la plaza donde se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

El 11 de agosto en Covaleda (Soria) se rinde un homenaje a José García Nieto. En este lugar pasó el poeta la mayor parte de su infancia.
 
El día 24 de junio el Centro Asturiano de Madrid organiza un acto de homenaje a José García Nieto por su Premio Cervantes. 
1999
El día 23 de noviembre fallece su esposa Mª Teresa Sahelices Martín.
2001
José García Nieto fallece el Día 27 de febrero del 2001, a las 01:30, en el hospital de la Princesa de Madrid.

Se trasladó al tanatorio de la M-30 en Madrid, donde se instaló la capilla ardiente. Numerosas personalidades del mundo de la cultura y la política desfilaron, para darle el último adiós, entre ellos: la ministra de Cultura, Pilar del Castillo; el alcalde de Madrid José Mª Álvarez del Manzano; el secretario de estado de Cultura Luis Alberto de Cuenca; el consejero de Cultura del Principado de Asturias Javier Fernández Vallina; el teniente alcalde de Oviedo Jaime Reinares; la directora general de Cultura del Principado de Asturias Ana Rodríguez Navarro; el Premio Nobel de Literatura Camilo José Cela y su esposa Marina Castaño; el director de la Real Academia Víctor García de la Concha; el Premio Cervantes Francisco Umbral; los miembros de la Real Academia Española Martín de Riquer, Pedro Laín Entralgo y Rafael Alvarado; el catedrático emérito de literatura de la Universidad de Oviedo, José María Martínez Cachero; el poeta y senador Juan Van-Halen; Marino Gómez Santos; los poetas Joaquín Benito de Lucas, Ángel García López, Francisco Loredo y Antonio Gamoneda; la poetisa, Pureza Canelo; Andrés Amorós; el humorista Francisco Fraguas "Forges"; el actor Manuel Aleixandre;  Juan Vicente Navarrete; el pintor Luis Cajal y Juan José Arnedo, entre otras personalidades y amigos.

El día 3 de abril, el Aula de la Tertulia Literaria Hispanoamericana rinde un Homenaje a la Memoria de José García Nieto con la intervención de Joaquín Benito de Lucas.

El día 24 de octubre se inauguran en la Fundación Camilo José Cela las Salas José García Nieto, en las que se encuentra su legado bibliográfico.

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Prensa

ABC, El País, La Razón, El Mundo, La Vanguardia, La nueva España, La Voz de Asturias, Diario16, El Comercio.                                                                                      
Ministerio de Educación y Cultura-Andrés Amorós

El vicepresidente y consejero de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León.

Instituto Cervantes-Fernando R. Lafuente.

Fundación Cultural Mapfre Vida.

José Alfaro Sanz.

Real Sociedad Económica Matritense- Jesús López Cancio.

Editorial Espasa Calpe.

Fundación Santander Central Hispano-Javier Aguado.

Fundación Camilo José Cela-Tomás Cavanna.

Francisco Nieva.

Grupo Cero.

Universidad de Oviedo-Rector Juan Vázquez García

Fundación Germán Sánchez Ruiperez-Presidente G.S.Ruiperez.

Luis López Anglada.

Circulo de Bellas Artes-presidente Juan M. Hernández León.
2002
El 23 de abril, aniversario de la muerte de Cervantes y Día del Libro, el alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano descubre una "Placa Homenaje" a José García Nieto en el número 16 de la Avenida de los Toreros, donde el poeta vivió cerca de cincuenta años y donde escribió la mayor parte de su obra. Pronunciaron unas palabras Juan Van-Halen, senador, poeta y amigo de la familia, el alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano y su hija Paloma, quien leyó un fragmento del libro El parque pequeño inspirado en el jardín de la casa. Asistieron entre otros amigos del poeta, Juan José Arnedo, Ricardo Donoso Cortés, Carlos Murciano, José Vicente Aleixandre, los académicos Valentín García Yebra y Antonio Muñoz Molina, este último en representación de la Real Academia Española, Marino Gómez Santos, Juan Vicente Navarrete, Fina de Calderón...    
2003
El día 4 de junio lee su discurso de entrada en la Real Academia Española Margarita Salas, quien ocupa el sillón "i" minúscula que anteriormente había pertenecido a José García Nieto. En su discurso hace constantes alusiones a José García Nieto.

Discurso - Margarita Salas Falgueras
2005
El día 3 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes, en Madrid, José María Martínez Cachero, presenta su libro La revista de poesía Garcilaso (1943-1946) y sus alrededores, dedicado al poeta José García Nieto, fundador y director de la revista.

En este acto se rinde un recuerdo y homenaje al poeta, en el que intervienen su hija Paloma, Jorge Urrutia, Juan Pastor y el propio autor.
   

Discurso pronunciado por Paloma García-Nieto.

Ante todo quiero expresarte mi gratitud, José María, por invitarme a esta mesa en la que se presenta tu excelente libro sobre la Revista Garcilaso, y sobre todo quiero darte las gracias por la cariñosa dedicatoria a mi padre, José García Nieto y por el homenaje que hoy se le rinde.

Efectivamente, no se puede hablar de la Revista Garcilaso sin hablar de García Nieto.

No voy a hablaros hoy de su obra, de sus casi diez lustros de quehacer literario, de sus más de treinta títulos publicados, de los numerosos premios obtenidos a lo largo de su trayectoria, el último de ellos, el Cervantes en 1996...

Hoy me gustaría resaltar su importante papel en el desarrollo de la poesía española durante los años inmediatamente posteriores a la guerra civil, en los que José García Nieto, junto con un grupo de poetas con iguales inquietudes denominado “Juventud Creadora” enarbolaron la bandera del “Garcilasismo”. Allí estaban los nombres, entre otros, de Pedro de Lorenzo, Jesús Juan Garcés, Jesús Revuelta, los hermanos Prado Nogueira, Pérez Valiente y Francisco Loredo, último superviviente de la “Juventud Creadora”, y a quien hoy quiero agradecer su presencia en este homenaje.

La revista “Garcilaso”, fundada y dirigida por José García Nieto, contribuyó a impulsar la poesía que se encontraba adormecida en esos años. Según palabras del profesor Manuel Mantero, “es un hecho que, se quiera o no, la poesía española de la posguerra empieza en la revista ‘Garcilaso’”.

Los primeros números de la revista se gestaron prácticamente en el Café Gijón. Las mesas de mármol del café se convirtieron en la sala de redacción. Allí, alrededor de las tertulias literarias, se reunían escritores y artistas. La mesa de los poetas era la última del fondo, a la derecha, junto a uno de los ventanales que dan al Paseo de Recoletos.

Nos dice García Nieto en un artículo sobre el Gijón:

“...Se nos tilda con demasiada alegría de pierdetempistas, de charlatanes y de amantes del chismorreo. Yo por mi parte puedo asegurar que para mí el café en esas primeras horas de la tarde, hasta que cada uno nos damos a nuestras respectivas actividades, constituye algo así como el despacho perfecto. Trataré de explicarme. Por ejemplo “Garcilaso” yo no podría hacerlo de otra manera ni con menos tiempo. Allí, a la mano, todos los días tengo a mis mejores colaboradores; la indicación de hoy, se hace insistente mañana, y al fin arranco un original de quien lo preciso. Por otra parte esa plaga de poetas jóvenes como dice Azcoaga, que me asedia con sus poemas, plaga para mí maravillosa y alentadora, sabe siempre donde puede encontrarme...”

Todo el que allí llegaba al era bien recibido. Cuenta mi padre que un día, ingenuamente alguien que venía de fuera entró en el café y preguntó “¿Qué hay que hacer para entrar en la tertulia literaria del Gijón?” , y él le contestó: “Empujar la puerta giratoria”.

Pues bien, esta generosidad fue una constante en su vida. Abrió las puertas de “Garcilaso” primero, y de las revistas que dirigió con posterioridad “Acanto”, “Poesía Española”, “Mundo Hispánico”.... a escritores y poetas de diferente estilo e ideología.

Martínez Cachero enumera en su libro, con gran rigor y profusión de detalles, los nombres que pasaron por las páginas de “Garclilaso”, algunos ya consagrados, como Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Manuel Machado; otros que empezaban entonces, como Carlos Bousoño, Leopoldo de Luís o el propio José María Martínez Cachero con su soneto “Oración”, publicado en el número 30 de la revista, y otros incluso que desde el primer momento habían manifestado su oposición a los planteamientos de la revista, como fue el caso de Eugenio de Nora y Victoriano Crémer, fundadores de “Espadaña”.

En el capítulo titulado “Guerra de revistas: Cisneros y Espadaña contra Garcilaso”, Martínez Cachero recoge los planteamientos críticos de estos dos poetas. Sin embargo, un amplísimo epistolario entre Crémer y García Nieto nos muestra que, a pesar de las posibles diferencias entre ambos en ciertos aspectos de la creación literaria, la poesía con mayúsculas les unió mucho más de lo que nadie sospechaba y sirvió de base para una sólida amistad.

Esta tarde me gustaría subrayar este aspecto con la lectura de algunos párrafos de este epistolario, que se encuentra recogido junto con otras cerca de mil cartas en la página Web que hemos elaborado sobre la figura de mi padre –www.garcianieto.com- que creo aportarán algo de luz sobre la relación entre los dos poetas.

Victoriano Crémer escribe en el año 1946:

“Mi querido amigo:

Déjate convencer que con la complacencia no tengo bastante. De cualquier manera me basta saber que conservo tu amistad que es para mí lo verdaderamente importante. Te adjunto dos cosas para que de ellas utilices la que te satisfaga más o las dos si lo necesitas y lo prefieres. Siento sinceramente que te decidas a jubilar “Garcilaso” antes de que yo sepulte mi “Espadaña”. Esperaba que su mutis fuera conjunto. Porque yo también estoy convencido de que en este desvivirnos no alcanzamos sino soledad y acritud”...............y finaliza “No importa nada. Todo lo doy por bien empleado si con ello he conseguido dos amigos como Dionisio y como tú, a quien tan entrañablemente siento en mí de continuo.

Te abraza. V. Crémer”

Este epistolario se prolonga a través de los años. En 1963, García Nieto, con ocasión de la concesión del Nacional de Literatura a Crémer le dirige estas líneas....

“Ha faltado muy poco, querido Crémer, para que fuera a darte un abrazo, el que quiero que ahora te llegue con estas líneas , en este papel, que he sacado para ti de un cajón que no abría hace veinte años. El mundo, sí, es como un pañuelo, como un pañuelo al que hay que pillarle los dobleces, al que hay que tentarle las vueltas, al que hay que coger a tiempo por los picos, por los cuernos. Hoy tú recibes un homenaje, y parece que fue ayer el otro ayer, el de hace veinte años, cuando tus homenajes me jorobaban tanto como a ti los míos. Hoy que estoy contento como unas pascuas por tu Premio Nacional –hasta por su peculiaridad paralelo al mío-, hoy que rabio por no poder estar ahí echando mi discurso y abrazándote fuerte, y presumiendo de profeta por aquello de que ‘íbamos a encontrarnos’. ¿Te acuerdas?.

Gracias por tu poesía, gracias por tu amistad de hoy, por tu santa enemistad de otro tiempo. Gracias por haber sido un nobilísimo enemigo muy cercano, por ser hoy un seguro amigo que no puedo acercar más. Enhorabuena. Me gustaría abrazarte. Sí, me gustaría golpearte las espaldas y hacerte llorar si pudiera. Qué suerte de parábolas, que haz de ejemplos eres tú para mí en esta noria de la vida. Qué ingenuos de solemnidad, qué pobres tú y yo, qué graciosos y felices tú y yo que creíamos rodar en distinto cangilón. Qué ejemplares hoy los dos, juntos en lo fundamental, que es por lo que nos batíamos en tiempos sin saberlo.....

Tú y yo nos hemos tirado los pucheros, los vasos, a la cabeza, y creo que hemos salvado el vino común. Los cacharros estaban vacíos y hacían ruido al romperse para que gozaran los papanatas o los envidiosillos. Hoy nos podemos reír, y podemos abrazarnos sobre los cascos rotos. El que rompe paga. Y quizá paguemos con el olvido de los que vienen, con la indiferencia de los de un poco después, o con el huracán posible en el que querrán hacernos desaparecer juntos, hermanados, confundidos, pero no confusos.

Querido Caín, en todo caso, aquello, lo nuestro de entonces, me parece hoy el Paraíso. Gracias por tu furor de otros días. Hoy te mando un abrazo fuerte, hoy que has conseguido ese Premio tan merecido al Este del Edén”.

He querido dar lectura a esta carta en su totalidad porque es un ejemplo de este espíritu generoso y conciliador que caracterizó a mi padre durante toda su vida y que llevó como un estandarte a todas las revistas que dirigió, abriendo sus puertas, como he dicho anteriormente, a poetas de todas las tendencias.

Según palabras de Leopoldo de Luís “una de las mejores cosas de ‘Garcilaso’ fue la labor generosa de su director. Personalmente agradeceré siempre que hace varios años, cuando yo ni frecuentaba tertulias ni conocía a nadie, José García Nieto me abriera sus páginas para albergar mis poemas”

Gerardo Diego resalta también la calidad humana del poeta y la trascendencia de la revista en un artículo titulado “Garcilaso y su nieto”. Termino con sus palabras:

“José García Nieto es un poeta eternamente joven en su poesía tersa y en su aspecto terso. Creo que en este poeta de 37 años la tersura es la cualidad predominante. Ni nudo ni aspereza en su trato, en su amistad o en su gesto. Limpia ha sido su ejecutoria y siempre ha llevado y lleva Garcilaso en su ademán, su delicadeza, su ritmo con idéntica elegancia y condescendiente camaradería. Durante varios años dirige la revista “Garcilaso”, por él fundada. Ahora reaparece dirigiendo otra revista de poesía que será como aquella inolvidable un claro espejo de la poesía española. En “Garcilaso” colaboramos todos y si alguno dejó de hacerlo no sería por falta de su capitán que a todos invitó y acogió en sus páginas. La colección de la revista “Garcilaso” resulta imprescindible para el que quiera estudiar el momento de nuestra poesía en el trance de acercarse al medio siglo XX”.
2006
El día 15 de febrero se inaugura en el Instituto Cervantes de Río de Janeiro la Biblioteca José García Nieto. Asisten al acto el director del Instituto Cervantes en Río, Francisco Sánchez-Cabezudo, el cónsul general de España en Río, Rafael Fernández-Pita, el bibliotecario Carlos della Paschoa y el hijo del poeta José García-Nieto Sahelices.
2012
El 24 de mayo de este año se constituye la Fundación José García Nieto, con el objtivo de preservar y divulgar la obra del poeta y contribuir a la promoción de la cultura.
2014
El 6 de julio de 2014 se cumple el Centenario del nacimiento del poeta. Con el fin de celebrar este acontecimiento, la Fundación José García Nieto, en colaboración con diferentes instituciones privadas y públicas, organiza numerosos Actos Conmemorativos. Entre ellos destacan los siguientes:

Legado personal de José García Nieto: El 7 de octubre, la Fundación José García Nieto firma un convenio de colaboración con la Comunidad de Madrid, ciudad en la que el poeta vivió desde el año 1929 hasta el final de sus días, para depositar en la Biblioteca Regional de Madrid Joaquín Leguina, toda su obra personal para su digitalización y conservación. Este legado abarca más de 6.800 documentos, entre los que se encuentran todos sus manuscritos, originales de libros, artículos periodísticos, crítica literaria, cuentos, adaptaciones teatrales, etc. Además de todo ello, el legado se compone de un amplísimo epistolario, con más de 2.700 cartas de poetas, escritores y otras personalidades de su generación. Destacan las cartas de Camilo José Cela, Gabriel Celaya, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Victoriano Crémer, Ernestina de Champourcin o Concha Espina, entre otros autores. También se encuentran textos en prosa y poemas manuscritos de otros escritores, como José Hierro, Gabriel Celaya, Camilo José Cela, José María Pemán, Jorge Guillén, Eugenio D'Ors, Pedro de Lorenzo y un largo etcétera.

"Sala de Investigadores José García Nieto": Con motivo de la firma de este convenio, se inaugura ese mismo día en la Biblioteca Regional de Madrid la "Sala de Investigadores José García Nieto". Al acto asisten la consejera de Empleo, Turismo y Cultura, Ana Isabel Mariño, la directora general de Bellas Artes, del Libro y de Archivos, Isabel Rosell, La subdirectora del Libro y directora de la Biblioteca Regional, Isabel Moyano, la presidenta de la Fundación José García Nieto, Paloma García-Nieto, así como los patronos de la Fundación y otras personalidades del mundo de la cultura, entre los que cabe destacar, el director de la Real Academia Española de la Lengua José Manuel Blecua. 

Premio de Poesía "José García Nieto": En el marco de este acuerdo de colaboración, la Comunidad de Madrid instaura el Premio de Poesía José García Nieto.


¿Quién es...? José García Nieto. Programa del espacio A la carta de RTVE. Febrero 1977

A fondo -José García Nieto. Entrevista de Joaquín Soler Serrano. RTVE. Junio 1981