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TOLEDO
CANCIÓN DE AMOR DESDE LEJOS
Toledo en mi corazón y en mi soledad tus ojos ¿ memoria de qué, mi amor?
¿ Memoria de qué batalla, ganada en qué dura almena, levantada en qué mañana?
Madrugador el castillo dormido el río en la vega, y tú, soñando conmigo.
Para decirte, mi amor, dónde empiezan mis caminos, a Toledo he de volver con tus ojos por testigo.
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FÁBULA I Por el puente y el río, dos caballeros.
Uno era peregrino y otro guerrero.
Por el río y el puente van dos muchachas.
Una busca una estrella y otra una espada.
Por el puente y el río dos celosías.
Una , tierra caliente, y otra, agua fría
II Por el río y el puente soldado y santo.
Uno marcha a la guerra y otro a Santiago.
Por el puente y el río, lunas y peces.
Dos doncellas, heridas de amores, vuelven.
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AUSENCIA DE TOLEDO I Ya cruzarán de Alcántara a Galiana las nuevas aves de la primavera, y un sueño mío irá por la ribera del río que adelanta la mañana.
Ya escalará la hierba más temprana piedras de San Servando. ! Oh, la primera aventura de amor, la azul ladera y el paisaje de ayer en mi ventana!
Guardará el cigarral su sombra, y tanto retrasará la tarde su relevo que caerán las estrellas de repente.
Y en esta soledad donde te canto llega también la voz que a tí te debo como un agua delgada por un puente.
II Que desconsuelo al aire de Castilla, ciudad, lleva este verso en que termino mi voz de tí heredada, como un vino que es ya rubor sobrado en la mejilla.
Cómo creces sin mí, cómo se humilla mi sién a tu recuerdo. No hay camino que a tí no me conduzca, y falta lino para enjugar mi llanto por tu orilla.
! Oh, ascendido refugio de campanas! Tú ordenaste mi pié, y encuentro bajo mi huella los rumores de tus bronces.
Cómo añora la luz de mis mañanas al claro, curvo y descansado Tajo, hoy buscador de mi niñez de entonces.
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